El secretario de Salut Pública, Esteve Fernández, ha hablado este miércoles al mediodía con ElNacional.cat sobre los cinco catalanes en el crucero del hantavirus y ha explicado que "están haciendo mucha piña". "Quieren volver", ha añadido. Al respecto, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado también este mediodía que las catorce personas con nacionalidad española a bordo del barco llegarán este fin de semana al puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) y que, desde allí, viajarán con un avión militar hasta la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) para hacer cuarentena en un hospital también militar.
Fernández lleva días en contacto por correo electrónico con los cinco catalanes del MV Hondius, que continúan bien. De acuerdo con la información disponible, los cinco "se aislaron enseguida en los camarotes, tomaron las medidas que les dijeron en el propio barco —hecho que han confirmado las autoridades catalanas—, no tienen síntomas y no han contado que hubieran tenido contacto directo ni con las personas que murieron ni con las que parece que pueden tener la enfermedad". Sabemos poco de ellos. A estas alturas, la Generalitat no ha dado mucha información de estas personas: ni cuáles son las edades ni cuáles son sus vínculos. En conversación con ElNacional.cat, el responsable de Salut Pública se ha limitado a decir que "hay gente que se conocía de antes y gente que se ha conocido allí, que evidentemente están haciendo mucha piña".
El regreso de los catalanes
Justo antes del anuncio de la ministra, el secretario ha avanzado que esta tarde está prevista una reunión de coordinación para el retorno de los catalanes y del resto de los españoles. "Los escenarios son diversos, según cómo lleguen. Si llegan como están, asintomáticos, habrá que tener en cuenta su historia de contacto con las personas afectadas, y a partir de ahí establecer si es necesario un aislamiento y qué tipo de aislamiento", ha dicho, antes de añadir: "Podríamos hacer aislamientos domiciliarios y una vigilancia epidemiológica de las personas para ver cómo evolucionan sin enfermedad, que es la posibilidad que más nos gusta".
García ha anunciado que los ciudadanos españoles tendrán que hacer una cuarentena en un hospital militar de Madrid, a pesar de que el deseo de los cinco catalanes era otro. "Ellos quieren volver a casa. Nosotros estamos dispuestos a favorecer esto en la medida de lo posible", ha señalado Fernández previamente, con la intención de disipar dudas en la reunión de coordinación de este miércoles. Y ha agregado: "Lo haremos de la manera que sea mejor para todos. Para ellos, evidentemente, y para la seguridad de la población". Entonces, las autoridades aún no pueden dar una fecha para el regreso de los catalanes: "No porque no queramos, sino porque no lo sabemos".
Contacto difícil con los pasajeros
Ahora bien, si alguno de ellos desarrollara síntomas, habría que recurrir al protocolo ya establecido para estas situaciones. Tal cosa implicaría el transporte medicalizado, el aislamiento y el ingreso en una unidad de atención especializada como son las UATAN (unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel). "Tenemos una [UATAN] en Catalunya y la activaríamos en caso de ser necesario", ha apuntado.
El secretario de Salut Pública ha insistido en que la Generalitat, a través de su secretaría, ha mantenido contacto con las personas afectadas desde poco después de conocerse el brote. Eso sí, con dificultades: "Las posibilidades de contacto por WhatsApp o videoconferencias son mínimas por la situación del barco atracado fuera del puerto de Cabo Verde". De la misma manera, ha asegurado que han estado "en todo momento" coordinados con el Ministerio de Sanidad y colaborando en todo lo posible con el Gobierno. Con quien no han hablado es con el gobierno de las Canarias, hasta donde prevé navegar el crucero en los próximos días. "El gobierno de las Canarias tiene que entenderse con el español", ha agregado.
Sin miedo al hantavirus
Sin embargo, por ahora no hay entendimiento entre el ejecutivo estatal y el del archipiélago. El presidente canario, Fernando Clavijo, ha mostrado su oposición a la decisión de enviar el barco a Tenerife. En este punto, podemos decir que Fernández ha cerrado filas con Sanidad, como ya lo había hecho el president Salvador Illa: "No implica una situación de riesgo para la población, en este caso, del puerto en las Canarias donde desembarquen". Además, cree que hacer ir a la embarcación hasta los Países Bajos, como propone Clavijo, sería una decisión cuestionable "desde el punto de vista sanitario e, incluso, humanitario". "Si se desembarcan en un puerto de la Unión Europea y cercano, como son las Canarias, creo que se deben asumir las responsabilidades. Es más fácil después llevar personas hacia España y hacia otros lugares de la Unión Europea desde las Canarias", ha indicado, antes de concluir: "La opción de Canarias era la preferente". También ha afirmado que la comunicación y la colaboración con el Ministerio es "buena".
Finalmente, el secretario de Salut Pública ha hecho un llamamiento a la calma y dice que el miedo "no está justificado", ni siquiera ante las últimas informaciones sobre la capacidad de la cepa Andes del hantavirus que se puede transmitir de humano a humano. "Se ha magnificado la sombra de la covid, pero tenemos otras epidemias cada año. La gripe cada año en nuestra casa afecta a más personas e, incluso, mata", ha añadido. Precisamente, en cuanto a la pandemia de hace seis años, ha declarado que "aprendimos mucho" y que puede asegurar que "no estamos en el escenario de una nueva epidemia". "Tenemos un brote de una enfermedad que es rara en nuestra casa. Que es rara en Sudamérica, con 250 casos al año. No es frecuente, pero es conocida. En Catalunya no ha habido ningún caso. Hubo una sospecha, porque los ratones pueden tener el virus, pero se investigó y quedó diagnosticado como una fiebre hemorrágica de origen autoinmune", ha explicado. Entonces, los catalanes que estén en Sudamérica o que quieran ir no deben preocuparse en exceso: "No recomendaremos ponerse mascarilla para los vuelos, pueden viajar con toda tranquilidad. Yo pediría sensatez, las medidas habituales, y evitar si conocen a priori estas situaciones. Si alguien va a hacer turismo de este tipo (de aventuras, por ejemplo), lo que debe hacer es dormir en lugares que estén higiénicamente bien".
