El último ejercicio ha supuesto un cambio de tendencia para las listas de espera sanitarias en la Comunidad de Madrid (CAM) ya que 2025 se ha cerrado con una reducción significativa del volumen de personas pendientes de atención, hasta romper una barrera que se había mantenido prácticamente inamovible durante buena parte del año.
Un avance que adquiere mayor relevancia al haberse producido en paralelo a un aumento de la demanda y que rebate el debate suscitado sobre la capacidad del modelo organizativo madrileño para sostener esta tendencia en los próximos años. Según los datos del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) a cierre de diciembre de 2025, un total de 977.577 personas se encontraban en situación de espera estructural (pacientes pendientes de atención con indicación clínica activa y disponibilidad para ser atendidos), en el conjunto del sistema sanitario madrileño, que engloba listas de espera quirúrgicas, consultas externas y pruebas diagnósticas. El dato supone una reducción de 40.070 pacientes respecto a enero cuando había más de un millón (1.017.647). Se trata de una evolución muy positiva en la accesibilidad al sistema sanitario en un contexto un incremento elevado de la presión asistencial.
En detalle, desglosado por ámbitos asistenciales, el número de pacientes en lista de espera quirúrgica (LEQ) en diciembre se situó en 80.883 personas; en consultas externas, en 711.810; y en pruebas diagnósticas, en 184.884. Más allá de las cifras absolutas, la evolución de los tiempos de espera refuerza una lectura positiva del ejercicio. A lo largo de 2025 se han registrado descensos en los plazos de atención tanto en consultas externas como en pruebas diagnósticas, mientras que en el ámbito quirúrgico los tiempos se han mantenido estables, evitando repuntes. En concreto, las listas de espera quirúrgicas se mantuvieron sin variaciones relevantes, a pesar del fuerte aumento de la demanda, mientras que los tiempos de espera descendieron de forma significativa en consultas externas, con casi cuatro días menos (-3,68 días), y en pruebas diagnósticas, donde la reducción fue cercana a los nueve días (-8,82 días).
Desde el punto de vista organizativo, este resultado se vincula al modelo de gestión público-privada que rige en la Comunidad de Madrid, que permite una redistribución de la carga clínica dentro de la red sanitaria gracias a la libre elección. Un derecho que contribuye de manera significativa a aliviar las listas de espera del conjunto del sistema sin renunciar a la cobertura pública de la atención.
De hecho, los hospitales de gestión mixta han liderado a lo largo de 2025 las menores demoras asistenciales, tanto en la lista de espera quirúrgica como en consultas externas y pruebas diagnósticas, una posición que los últimos datos de diciembre del Sermas vuelven a confirmar. En concreto, en la lista de espera quirúrgica, los hospitales con menor demora en diciembre fueron cuatro centros de concesión: el Hospital General de Villalba, con 17,21 días; el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, con 22,48 días; el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, con 27,18 días; y el Hospital Universitario Infanta Elena, con 27,44. Todos ellos con menos de un mes de espera media para una intervención quirúrgica.
En consultas externas se repitió el mismo patrón. Destacaron de nuevo el Hospital Universitario Infanta Elena, con una demora media de 25,37 días; el Hospital General de Villalba, con 25,92 días; la Fundación Jiménez Díaz, con 27,57 días; y el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, con 28,63; todos ellos pertenecientes al grupo Quirónsalud.
En pruebas diagnósticas, el Hospital Universitario de Torrejón se situó en diciembre a la cabeza, con una demora de 15,46 días. Le siguieron el Hospital Central de la Cruz Roja San José y Santa Adela, (único hospital de titularidad íntegramente pública y gestión directa) entre los primeros puestos, con 23,08 días; el Hospital Universitario Infanta Elena, con 23,89 días; y el Hospital General de Villalba, con 30,27 días.
Los datos reflejan que los hospitales de gestión mixta lejos de debilitar el sistema público madrileño, son de decisivos para que éste sea eficiente. En la práctica, no solo mantienen los mejores indicadores de la región, sino que contribuyen a que el promedio madrileño sea el más favorable de toda España. Según los últimos datos nacionales del Sistema de Litas de Espera (SISLE) la Comunidad de Madrid lidera, con un amplio margen, los principales indicadores de listas de espera. Presenta la menor demora quirúrgica del Sistema Nacional de Salud con un tiempo medio de 49 días, frente a los 118 de la media española, y es la región donde menos pacientes superan los seis meses de espera, tan solo un 0,5% frente al 61,8% nacional.
Lo mismo ocurre en consultas externas, donde Madrid combina un altísimo volumen de actividad con demoras sensiblemente menores que las del conjunto del país, situándose como uno de los sistemas más resolutivos en este ámbito. En un contexto nacional donde los pacientes esperan una media de 96 días para ser atendidos por un especialista, en la CAM la cifra se reduce a 63 días, lo que supone más de un mes menos de espera (33 días).
