La grasa abdominal es particularmente perjudicial para nuestro organismo, pues rodea nuestros principales órganos vitales y está vinculada a un mayor riesgo de sufrir enfermedades como la diabetes tipo 2 o las patologías cardíacas, ambas con una gran prevalencia en la sociedad occidental.

Por esta razón, perder esos kilos de más que se encuentran en esta parte del cuerpo tiene importantes beneficios para la salud y bienestar. Para saber si nuestro abdomen mide más de la cuenta, basta con coger una cinta métrica. Se considera que existe obesidad abdominal cuando las cifras superan los 102 cm en hombres y 88 cm en las mujeres.

Un instrumento tan sencillo como la cinta métrica nos dice si sufrimos o no obesidad abdominal

Estas son cinco maneras de reducir la grasa abdominal.

Evitar el azúcar

Los alimentos con azúcares añadidos son perjudiciales para la salud, porque tienen efectos nocivos sobre el metabolismo de nuestro cuerpo y favorecen la acumulación de grasa alrededor del abdomen, puesto que el hígado se sobrecarga de glucosa y se ve obligado a convertirlo en grasa. Además, aumenta el riesgo de sufrir resistencia a la insulina y diversos problemas metabólicos. Hay que tener especial cuidado con las bebidas azucaradas, porque no producen la misma sensación de saciedad que los alimentos sólidos y se terminan consumiendo en mayor cantidad.

Aumentar la cantidad de proteínas

La proteína es el macronutriente más importante a la hora de perder peso. Las investigaciones muestran que puede reducir la ansiedad por comer en un 60% al producir más saciedad, así como aumentar el metabolismo entre 80 y 100 calorías por día. Es particularmente eficaz para reducir la grasa abdominal y su ingesta está relacionada con una probabilidad de no volver a recuperar el peso excesivo.

Tomar menos carbohidratos

La ciencia ha demostrado que las dietas bajas en carbohidratos a veces producen una pérdida de peso de 2 a 3 veces mayor que las dietas bajas en grasas, y sobre todo reducen específicamente la grasa en el abdomen y alrededor de órganos vitales, como el hígado o el páncreas. Basta con reducir notablemente en la dieta los carbohidratos refinados, como el azúcar, los dulces y el pan blanco.

Consumir alimentos ricos en fibra

Añadir 14 gramos adicionales de fibra al día provoca una disminución del 10% en la ingesta de calorías y una pérdida de peso de alrededor de 2 kg durante 4 meses, según estudios científicos. Además, la fibra soluble puede ser muy eficaz para reducir la grasa abdominal dañina. La mejor manera de tomar más fibra es consumir más verduras y frutas, así como legumbres y cereales integrales.

La fibra de la fruta es un elemento clave a la hora de reducir la grasa abdominal

Aumentar el tiempo de ejercicio físico, no los abdominales

El ejercicio ayuda a reducir la grasa abdominal, lo que no quiere decir ponerse a hacer abdominales constantemente, sino que se debe combinar entrenamiento de fuerza y ejercicio cardiovascular como caminar, correr y nadar, que facilitan una reducción importante de la acumulación de grasa en esta zona del cuerpo. Además, también reduce la inflamación, los niveles de azúcar en sangre y mejora otros problemas metabólicos asociados.