Los gatos se han convertido en una de las mascotas más demandadas en todo el mundo y son los absolutos reyes de las redes sociales. Incluso hay algunos que se han convertido en verdaderos influencers, como ocurre con la gata del difunto Karl Lagerferd, Choupette, que cuenta con casi 300.000 seguidores en Instagram con el nombre de @ChoupettesDiary.

A diferencia de los perros, son animales que tienen fama de autosuficientes y más difíciles de vincular con sus dueños, pero lo cierto es que esa imagen tiene más de prejuicio que otra cosa, porque la verdad es que se relacionan con sus cuidadores tanto como los perros. 

Un estudio llevado a cabo por expertos de la Universidad de Guelph, en Ontario, (Canadá) ha intentado analizar hasta qué punto los humanos pueden decodificar las emociones de los gatos a partir de sus expresiones faciales.
Gato marrón

La investigación

La hicieron reclutando a 6.329 participantes de 85 países, a los que se les pidió que vieran 20 vídeos de gatos en YouTube. Los vídeos mostraban gatos en un estado emocional negativo o positivo. En los negativos, por ejemplo, los felinos mostraban signos de evasión al retirarse de un objeto o una persona, o huir a un escondite. En algunos, luchaban contra la restricción física o se les negaban oportunidades como salir al aire libre. Los gatos en estos vídeos también gruñían o silbaban o tenían problemas de salud, como malestar o dolor físico. 

En los vídeos positivos, los felinos habían encontrado sus espacios favoritos o eran acariciados por otras personas. Ninguno de los vídeos mostraba expresiones faciales obvias, como la boca abierta o las orejas planas, aunque todas las imágenes se centraron en los ojos y las bocas de estos animales. 

La mayoría de los participantes obtuvo malos resultados en las pruebas de reconocimiento facial. Solamente el 13% tuvo éxito al hacerlo. En el estudio se puede comprobar que las mujeres acertaron más que los hombres, y los participantes más jóvenes tuvieron un mayor acierto que los mayores, al igual que los participantes con experiencia profesional con los animales. A estas personas, los expertos los denominan los susurradores de gatos.

El hecho de que las mujeres generalmente obtuvieran mejores tasas de acierto que los hombres no es algo ilógico, porque en todas las investigaciones que se han hecho al respecto se ha demostrado que las féminas son mejores a la hora de decodificar manifestaciones no verbales de emoción, tanto en humanos como en perros.
Acariciando gato (1)

Los expertos que han participado en el estudio piensan que para todos aquellos que quieran tener un gato en casa, o cualquier otra mascota, la capacidad de leer las expresiones faciales es muy importante para lograr un nivel de bienestar óptimo tanto para el animal como para la persona que convive con él. Pero los que no sepan cómo hacerlo o no obtengan buenos resultados en las pruebas no tienen que desesperarse, porque esta cualidad se puede entrenar y se desarrolla con la práctica. De esta forma, se puede lograr un nivel de compenetración con la mascota mucho más profundo de lo normal, con los beneficios que eso acarrea para ambas partes, no solo en cuanto al bienestar emocional sino de la salud en general.

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