Que desde el confinamiento el uso de los dispositivos digitales ha aumentado entre los niños y adolescentes, es un hecho. Recientemente se presentó el informe Más conectados que nunca, que se llevó a cabo analizando a más de 100.000 familias con hijos entre y 15 años entre España, Estados Unidos y Reino Unido. En el mismo, se concluye que los menores usan un 36% más las pantallas que antes de la pandemia.
De hecho, el tiempo que pasan en redes sociales ha aumentado un 76% con respecto a 2019. Solo en TikTok, la red social favorita de niños y adolescentes, emplean 75 minutos al día. El consumo de vídeo online creció un 25%, las apps de videojuegos, un 23% y las aplicaciones de comunicación, un 49%. Son datos, tras analizar los hábitos digitales de 100.000 familias con hijos de entre 4 y 15 años en España, Estados Unidos y Reino Unido.
Uno de los problemas de este uso intensivo de medios digitales por parte de los niños es que se asocia con el riesgo de tener sobrepeso más adelante en la adolescencia. Pero hay una buena noticia. La actividad física protege a los niños de los efectos adversos de los medios digitales sobre su peso más adelante en la adolescencia.
Así ha quedado de manifiesto en un estudio que demuestra que seis horas de actividad física a la semana a la edad de 11 años reduce el riesgo de tener sobrepeso a los 14 años asociado con el uso intensivo de medios digitales.
En la investigación participaron 4.661 niños del estudio Finnish Health in Teens (Fin-HIT). Se registró cuánto tiempo dedicaron al uso sedentario de los medios digitales y la actividad física fuera del horario escolar. El estudio demostró que el uso intensivo de medios digitales a los 11 años se asoció con un mayor riesgo de sobrepeso a los 14 años en los niños que informaron realizar menos de seis horas por semana de actividad física en su tiempo libre. En los niños que informaron estar físicamente activos durante seis o más horas a la semana, no se observó tal vínculo.
El estudio también tuvo en cuenta otros factores que potencialmente pueden afectar la obesidad, como los hábitos alimenticios infantiles y la cantidad de sueño, así como la cantidad de uso de medios digitales y actividad física en la adolescencia. A pesar de los factores de confusión, se confirmó con éxito el papel protector de la actividad física infantil en la conexión entre el uso de medios digitales en la infancia y el sobrepeso en una etapa posterior de la vida.
“El efecto de la actividad física en la asociación entre el uso de medios digitales y el sobrepeso no se ha investigado exhaustivamente hasta ahora en estudios de seguimiento”, afirma una de las autoras, Elina Engberg.
“Una buena regla general es adherirse a las pautas de actividad física para niños y adolescentes, según las cuales los niños y adolescentes en edad escolar deben ser físicamente activos de una manera versátil, enérgica y vigorosa durante al menos 60 minutos al día de una manera que se adapte al individuo, considerando su edad”, asegura Engberg. Además, debe evitarse la actividad sedentaria excesiva y prolongada.
