Cerca de cuatro de cada diez casos de cáncer diagnosticados en todo el mundo podrían evitarse si se redujeran los principales factores de riesgo conocidos. Así lo concluye un estudio global impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que analiza la incidencia de 30 factores prevenibles en los nuevos diagnósticos del año 2022. La investigación, publicada en la revista científica Nature Medicine en vísperas del Día Mundial contra el Cáncer, estima que 7,1 millones de casos —el 37,8% de los 18,7 millones de cánceres detectados en adultos en 185 países— están relacionados con causas que podrían evitarse. A partir de estos datos, la OMS y la IARC hacen un llamamiento tanto a los gobiernos como a la población para que actúen sobre factores de riesgo conocidos y modificables. El estudio analiza elementos como el consumo de tabaco y alcohol, el índice de masa corporal, la exposición a la contaminación o a la radiación ultravioleta y, por primera vez, nueve agentes infecciosos asociados al desarrollo de diversos tipos de cáncer.
Los resultados sitúan el tabaco como la principal causa prevenible, responsable de 3,3 millones de casos, es decir, el 15,1% del total. A continuación están las infecciones, con un 10,2% (2,2 millones de casos), y el consumo de alcohol, vinculado al 3,2% de los diagnósticos, unos 700.000 casos. “Esto pone de manifiesto dónde los esfuerzos de prevención podrían tener un mayor impacto”, destacó la jefa adjunta de la Unidad de Vigilancia del Cáncer de la IARC, Isabelle Soerjomataram, durante una rueda de prensa virtual.
Los cánceres de pulmón, de estómago y de cuello uterino concentran casi la mitad de todos los casos prevenibles a escala mundial. En concreto, el cáncer de pulmón se asocia principalmente al tabaquismo y a la contaminación del aire; el de estómago, a la infección por Helicobacter pylori; y el de cuello uterino, al virus del papiloma humano (VPH). Según el estudio, el papel de los agentes infecciosos abre un “potencial importante” para reducir la incidencia del cáncer mediante estrategias de control de infecciones y programas de vacunación. Entre las mujeres, la mayor parte de los cánceres prevenibles están vinculados al VPH de alto riesgo, mientras que entre los hombres destacan las relaciones entre el cáncer de estómago y el Helicobacter pylori, y entre el cáncer de hígado y los virus de la hepatitis B y C.
El análisis también revela una diferencia notable entre sexos. En los hombres, los casos prevenibles alcanzan el 45,4% de los nuevos diagnósticos, mientras que en las mujeres representan el 29,7%. Además, hay grandes desigualdades regionales, ya que en algunos países de Asia oriental, casi el 70% de los cánceres en hombres son prevenibles, mientras que en África subsahariana más del 40% de los casos en mujeres se atribuyen a los factores de riesgo estudiados.
“El Día Mundial contra el Cáncer recordamos que esta enfermedad afecta a casi todas las familias del mundo. Un diagnóstico de cáncer cambia la vida, pero las experiencias difieren enormemente entre países y dentro. Para unos pocos privilegiados, el acceso y la innovación impulsan las tasas de supervivencia por encima del 70%.”, señaló el jefe del Equipo de Control del Cáncer de la OMS, Andre Ilbawi. “Hoy estamos aquí para celebrar una buena noticia basada en datos científicos sólidos: muchos cánceres se pueden prevenir”.
