El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido este miércoles que “dos o tres trenes” que pasaron antes por Adamuz (Córdoba) tienen en sus ruedas “marcas similares” a las presentadas por el Iryo accidentado. El tren de la compañía italiana que descarriló presenta estas mismas marcas en los cinco primeros vagones, aquellos que se mantuvieron dentro de la vía. Sin embargo, el ministro ha pedido cautela y ha negado que esto indique que el estado de la vía sea la causa de la tragedia que ha provocado la muerte de al menos 42 personas. “Hay que saber qué lo ha provocado; si fue la vía la que empezó a romperse o si había algo sobre la vía, es imposible extraer una conclusión y eso forma parte de las pruebas que se están analizando”, ha señalado en una entrevista en Telecinco.
Hay que recordar que ahora mismo todos los focos se sitúan en un raíl roto que no se sabe si es causa o consecuencia del accidente. Este martes, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, el máximo responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que “todas las hipótesis están abiertas”. Este miércoles, el periódico El Mundo publica que la investigación del accidente ha encontrado muescas en las ruedas del Iryo provocadas por el impacto que sufrió al pasar por un fallo de soldadura de la vía. Las marcas se encuentran desde el primer hasta el quinto vagón. Fueron el sexto y séptimo los que descarrilaron. Este medio apunta que parte de la investigación consiste ahora mismo en comprobar que las muescas de las ruedas coinciden con el fallo de la soldadura.
El audio entre el maquinista de Iryo y el centro de mando de Adif
Durante la entrevista Puente ha sido preguntado por el audio de la llamada mantenida entre el maquinista de Iryo y el centro de comandamiento de Adif, situado en la estación madrileña de Atocha. La llamada genera confusión porque, tal como queda demostrado, el conductor del tren parece no haberse enterado de nada de lo que acaba de pasar. Habla de un “enganche”, no de un impacto brutal con otro tren. No es hasta una segunda llamada que el maquinista alerta de que ha descarrilado, pero sin mencionar en ningún momento un choque con el Alvia.
Puente lo ha enmarcado en la oscuridad de la noche y en la distancia de cientos de metros que separaba los dos trenes después del accidente. También ha recordado que en los primeros vagones del tren Iryo las bandejas de los viajeros estaban intactas; los pasajeros tampoco se dieron cuenta de que habían impactado contra otro tren. Es decir, que el maquinista tampoco lo sabía.
Reducción de la velocidad a 160 km/h entre Barcelona y Madrid
Puente también ha sido preguntado por la decisión de Adif de este martes de reducir la velocidad en una cuarta parte de la línea entre Barcelona y Madrid a 160 km/h. La decisión no había sido justificada hasta ahora, lo que había generado multitud de especulaciones sobre un problema de inseguridad en las vías. El ministro ha señalado, resumiendo, que la decisión se ha tomado a consecuencia del estado anímico de los maquinistas.
Ha explicado que este estado anímico de alteración generado por la tragedia de Adamuz ha provocado que este martes se denunciaran hasta 25 incidencias en esta línea; cuando lo más habitual es que se denuncien solo ocho en una semana. Siguiendo los protocolos de seguridad, Adif se vio obligada a tomar esta decisión “hasta que no se comprobaran las denuncias”. Esta noche se ha hecho esta observación y se ha levantado la limitación de la velocidad. Sin embargo, horas más tarde se ha dado marcha atrás y se ha vuelto a limitar la velocidad.
