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El Gobierno mantiene este martes —una semana después del estallido del caso de presunta corrupción y un día después de la filtración del sumario— su defensa a José Luis Rodríguez Zapatero. Pedro Sánchez continúa cerrando filas con su faro moral a pesar de la publicación en todos los medios de una caja fuerte en su despacho repleta de joyas y de informes de la UDEF que sitúan la casa del exlíder socialista como el cuartel general de la trama donde se planificaban "las instrucciones de mayor sensibilidad". Fuera del palacio de la Moncloa, la presión crece. No solo la interna a través del otro expresidente Felipe González y del barón crítico Emiliano García-Page. Ambos le exigen elecciones generales anticipadas, mientras su socio más esencial, Sumar, le acusa de estar "escondido". Lo mismo hace el PNV, que insiste en que Sánchez no puede continuar gobernando en las mismas condiciones hasta 2027. El pressing es cruzado, porque es el PP quien también presiona a los aliados del PSOE: anima a Junts per Catalunya y sobre todo a los jeltzales a sumarse a una moción de censura.

Fuentes del gabinete de Sánchez aseguran que su posición "no ha cambiado" respecto a hace una semana, cuando el presidente le trasladó "todo el apoyo" a su antecesor en el cargo durante un cara a cara en el Congreso con Alberto Núñez Feijóo. En la Moncloa mantienen que Zapatero "es inocente" y que después de leer el sumario continúan pensando lo mismo que después de la publicación del auto: "No hay pruebas de hechos delictivos" del expresidente. "No he tenido oportunidad de hablar con él, pero continúo confiando plenamente en su inocencia", manifestaba este martes el ministro para la Transformación Digital, Óscar López.

Lo decía en una rueda de prensa en la que la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha defendido la "presunción de inocencia" del expresidente y ha reivindicado su "legado incuestionable" con "avances en derechos, igualdad y modernización del país". Pero los indicios contra Zapatero son mucho más sólidos que en causas como la de Begoña Gómez. En esta comparecencia ante los medios, Saiz ha caído en una contradicción: ha asegurado que la esposa de Sánchez es "inocente" pero, preguntada por Zapatero, se ha negado a "pronunciarse sobre un procedimiento judicial que está abierto". Sí que ha aseverado que el procedimiento para rescatar a la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros fue "impecable, transparente y riguroso".

Sumar ve “preocupante” el sumario, acusa a Sánchez de “esconderse” y exige aprobar la ley de lobbies

El socio de gobierno de Sánchez, Sumar, ya hace días que ha marcado distancias con Zapatero y que ya no atribuye la investigación judicial a un caso de lawfare. El ministro de Cultura, el catalán Ernest Urtasun, ha calificado de "preocupante" el contenido del sumario que instruye la Audiencia Nacional y ha opinado que Zapatero le "debe una explicación" a la sociedad. Habrá que esperar, porque el juez ha aceptado aplazar hasta el 17 de junio su declaración como imputado.

Se han pronunciado de la misma manera portavoces del grupo parlamentario de Sumar. Verónica Barbero ha destacado que "Zapatero no es ministro" para argumentar que los yolandistas continúen dentro del Gobierno, pero ha exigido explicaciones y aprobar la ley de transparencia e integridad de las actividades de los grupos de interés, conocida como ley de lobbies. Ha insistido en que hace "demasiado tiempo" que la norma se encuentra en tramitación. La portavoz ha reclamado un “órgano independiente y autónomo” y ha considerado “fundamental” cerrar la puerta al poder de influencia de los grupos de interés.

El valenciano Alberto Ibáñez ha acusado a Sánchez de estar “escondido”, mientras su compañera de Compromís, Àgueda Micó, ha exigido explicaciones ante un caso que “no pinta nada bien”. Por otro lado, la líder de Podemos, Ione Belarra, ha opinado que la legislatura "ya estaba muerta" antes de la imputación de Zapatero por la "inacción" del Gobierno.

El PP presiona al PNV para una moción de censura

Y el PNV mantiene la posición. El domingo, el presidente del partido, Aitor Esteban, aseguró que sería una "irresponsabilidad" que Sánchez "continuara más allá de 2026" en el Gobierno con el contexto actual. Y así se ha vuelto a expresar este martes la portavoz de los jeltzales en el Congreso, Maribel Vaquero, que en respuesta a los periodistas que había en los pasillos ha dicho que “la legislatura no puede continuar tal como está”. “Gobiernan con decretos, sin llevar leyes ni negociar y con multitud de casos judiciales, con la crispación cada vez más grande”, ha lamentado. 

Este lunes, el portavoz del PP, Borja Sémper, instaba a los nacionalistas vascos a ser “coherentes” y abandonar a Sánchez. De momento, Junts per Catalunya también se desmarca de una moción de censura. Pero Feijóo insiste, especialmente al PNV, que en 2018 se sumó a la moción de censura contra Rajoy justo después de haberle aprobado los presupuestos. El líder de los populares insta a los socios de investidura de Sánchez a tumbarlo. "Dicen que quieren un gobierno limpio, pero están cubriendo y manteniendo el gobierno más sucio de la historia de la democracia", ha lamentado en una atención a los medios desde Sevilla.

Ha considerado que es "inédito" que los socios "sostengan el Gobierno pase lo que pase e información tras información" y ha criticado que sus palabras "no concuerden con sus actos". "Veremos qué acaban haciendo", ha remachado el popular, que ha asegurado que España ya aparece como "uno de los epicentros de la corrupción mundial".