La reunión del pasado jueves en la Moncloa entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras sirvió para escenificar el acuerdo entre ambos para un nuevo sistema de financiación. Pero el presidente del Gobierno y el líder de Esquerra Republicana ya se habían reunido anteriormente en dos ocasiones. Así lo señaló el propio Junqueras el lunes en una entrevista en Catalunya Ràdio. “Por el bien de Catalunya nos reunimos incluso bajo el infierno”, manifestó preguntado por encuentros en secreto entre él y el presidente del Gobierno. Y ahora lo confirman a ElNacional.cat fuentes del ejecutivo de PSOE y Sumar. Es decir, acreditan que el encuentro del pasado jueves en el palacio presidencial español fue la primera reunión pública entre ambos, pero no la primera vez que conversaban en privado. 

Sin embargo, estas mismas fuentes monclovitas niegan que Sánchez haya mantenido encuentros secretos con otros líderes de las formaciones que lo invistieron presidente en noviembre de 2023, como por ejemplo Arnaldo Otegi de Bildu o Carles Puigdemont de Junts per Catalunya. De hecho, una de las preguntas que se le formulan recurrentemente al líder socialista esta legislatura es si tiene intención de reunirse con el president en el exilio. El mandatario español responde siempre que no lo descarta y que, ciertamente, sería un gesto más en la dirección de intentar normalizar las relaciones entre Catalunya y España.

Pero las pasadas Navidades, en una conversación informal con periodistas, señaló que ahora mismo este escenario se encuentra lejos, sobre todo por la decisión de este dirigente independentista de romper sus relaciones con el PSOE, a causa de la larga lista de incumplimientos que los socialistas arrastran con los juntaires

La financiación pactada entre Sánchez y Junqueras

Al día siguiente de la reunión entre Sánchez y Junqueras en el palacio de la Moncloa, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentó el nuevo sistema de financiación del régimen común. El nuevo modelo aumenta en 21.000 millones de euros el dinero que, en lugar de quedar en manos del Estado, será gestionado por los gobiernos autonómicos. De estos, 4.700 serán para la Generalitat.

El nuevo sistema, de hecho, respetará el principio de ordinalidad para Catalunya, que será la tercera comunidad en aportar y la tercera en recibir. Todo esto, sin embargo, si el Congreso de los Diputados aprueba el modelo. Ahora mismo cuenta con la oposición de Junts porque asegura que no aceptará ningún sistema que no excluya a Catalunya del régimen común y le otorgue un concierto económico.

Antes de pasar por la cámara baja, Montero deberá presentar a las autonomías este modelo este miércoles en una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Por otra parte, el Gobierno también deberá pactar con Junqueras la cesión a Catalunya de la recaudación del 100% del IRPF si quiere que los republicanos se sienten a negociar con los socialistas los próximos presupuestos de los gobiernos catalán y español.