Podemos ha anunciado este lunes que ha llegado a un acuerdo con el Gobierno para aprobar una regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes. Pedro Sánchez complacerá de esta manera al partido de Ione Belarra e Irene Montero con una de las principales medidas que han reclamado durante esta legislatura. Lo hará a través de un real decreto. Es decir, que no necesitará ser convalidado en el Congreso de los Diputados y no tendrá que enfrentarse, por tanto, a la oposición de Junts per Catalunya. Los independentistas catalanes pactaron con el PSOE al principio de la legislatura la delegación a la Generalitat de las competencias en inmigración. La iniciativa decayó porque Podemos la tumbó, y los morados exigían como moneda de cambio para negociar este traspaso la regularización de este medio millón de inmigrantes. Fuentes de la formación independentista aseguran a ElNacional.cat que no se ha producido ningún acuerdo a tres bandas y que, por tanto, no se prevé que la ley que delegaba competencias a Catalunya resurja.
Ha sido la exministra de Igualdad Irene Montero —número dos del partido y actual eurodiputada— quien ha anunciado en un acto de la formación el acuerdo. "Estamos aquí para garantizar derechos, y los papeles son derechos", ha manifestado entre aplausos de la militancia. Ha detallado que esta regularización implica que "tendrán papeles todas las personas que ya estuvieran en el Estado español antes del 31 de diciembre de 2025 y que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia con empadronamiento, informe médico, contrato de luz o certificado de envío de dinero". "La admisión a trámite de la solicitud ya dará una autorización provisional de residencia y trabajo por un año que suspende automáticamente los procedimientos de retorno", ha explicado.
Durante su discurso, Montero ha prometido "estar vigilantes para que el proceso sea ágil y eficaz". Ha argumentado que hay que "evitar la burocracia que normalmente se exige a las personas migradas". "Se las entierra en una montaña de requisitos", ha dicho. La exministra ha contrapuesto este acuerdo alcanzado con los socialistas a la política migratoria de Donald Trump. El presidente de los Estados Unidos ha impulsado una unidad paramilitar que se dedica a detener inmigrantes por la calle para deportarlos, y algunas de estas detenciones han acabado con asesinatos injustificados que han causado una enorme crispación social. "Hoy es el momento de responder al racismo con papeles" porque "ningún ser humano es ilegal", ha manifestado Montero en este acto de Podemos. "Nadie cruza medio mundo si no es para buscarse la vida", ha sentenciado.
La delegación de competencias en inmigración
El pasado septiembre Podemos tumbó uno de los grandes pactos de Junts alcanzados con el PSOE esta legislatura: una ley que delegaba a la Generalitat las competencias en inmigración. Los morados votaron en contra con la excusa —no sostenida en el texto de la norma— de que la iniciativa era racista. Todas las formaciones que habían investido a Sánchez votaron a favor, excepto Podemos. Como moneda de cambio para sentarse a negociar la delegación de competencias, el partido de Ione Belarra pedía al de Carles Puigdemont la aprobación de una Iniciativa Legislativa Popular para regularizar a medio millón de inmigrantes.
Esta iniciativa pasará ahora a mejor vida después de esta regularización 'exprés' en el Consejo de Ministros. Y fuentes de Junts confirman a este periódico que los independentistas no han formado parte de ningún acuerdo a tres bandas, sobre todo ahora que las relaciones con el PSOE están rotas.