El president de la Generalitat, Salvador Illa, se reincorporará el lunes a sus responsabilidades al frente del Govern y lo hará de forma "progresiva". Illa lo ha comunicado a través de un tuit en su cuenta personal de X, donde ha asegurado que vuelve "con muchas ganas, energía y determinación". El president se reincorporará al trabajo después de cuatro semanas de baja por una infección en el hueso que afectó también al músculo.

Illa deberá continuar el tratamiento antibiótico, según fuentes de presidencia, que argumentan que, sin embargo, "el equipo médico ha avalado la reincorporación progresiva a sus actividades presenciales", lo que seguirá compaginando con la rehabilitación. A las 8:10 horas del lunes pronunciará una declaración institucional en la Galería Gótica.

En un tuit, Illa expresa el agradecimiento al personal del Hospital de la Vall d'Hebron "por su profesionalidad, dedicación y calidad humana". "Nuestra sanidad pública es un orgullo colectivo", asegura, además de mostrar el agradecimiento por "el calor y ánimos" que ha recibido estos días.

Illa llegó a urgencias del Hospital de la Vall d'Hebron el sábado 17 de enero con un cuadro de dolor agudo y dificultades motoras en las piernas. El domingo 18, el equipo médico que lo atendía convocó una rueda de prensa para explicar que estaba ingresado en la UCI y enumeraron las pruebas que se le habían hecho para descartar las afecciones más graves y urgentes, pero no pudieron concretar qué provocaba aquella afectación. Al día siguiente, lunes, convocaron una nueva rueda de prensa para explicar que habían diagnosticado que padecía una enfermedad poco frecuente, osteomielitis púbica, una infección que había afectado al hueso y al músculo. El martes, se informó que la fiebre provocada por la infección había bajado y que el dolor había disminuido de manera significativa, por lo que Illa abandonó la UCI para pasar a una habitación convencional.

Ocho semanas

El equipo médico prescribió un tratamiento antibiótico intravenoso y un procedimiento de recuperación intensivo, que se llevó a cabo en el Hospital de la Vall d'Hebron. Subrayaron la importancia de que el tratamiento fuera en vena para garantizar que el antibiótico pudiera llegar al hueso afectado y en una cantidad importante, suficiente para combatir la infección.

El 30 de enero, el president abandonó el Hospital de la Vall d'Hebron para continuar el tratamiento en su casa, con hospitalización domiciliaria. En una nueva rueda de prensa, el director del Hospital, Albert Salazar, subrayó que había abandonado el centro sanitario caminando por su propio pie, con la ayuda de muletas y desde su habitación hasta el vehículo que lo trasladó a su domicilio. Los médicos explicaron entonces que el tratamiento antibiótico para esta infección es de ocho semanas, pero no avanzaron en qué momento Illa podría retornar a su actividad normal.

Desde que Illa cogió la baja médica, ha asumido el encargo de despacho el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau. La suplencia se publicó el lunes 19 de enero sin fijar fecha de finalización, "hasta que perdure el motivo de la ausencia". Se da la circunstancia de que el 1 de febrero también tuvo que coger la baja médica la consellera de Enseñanza, Esther Niubó, para someterse a una intervención de urgencia y el encargo de despacho ha quedado también en manos del conseller de la Presidencia.