El 18 de noviembre se constituyó el nuevo pleno del Tribunal Constitucional, con la entrada de nuevos magistrados, dos propuestos por el PP y dos por el PSOE. Dos semanas después Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, entre otros líderes del procés condenados o al exilio, han presentado una recusación contra los magistrados Enrique Arnaldo y Concepción Espejel, nombrados a propuesta de los populares. La aceptación de la recusación afectaría la tramitación y resolución de los recursos que hay presentados ante el Tribunal Constitucional, que quedarían embarrancados por falta de cuórum para resolverse.

Eso pasaría porque ya hay dos magistrados del Alto Tribunal, Antonio Narváez y Cándido Conde Pumpido, que optaron por inhibirse de cualquier cuestión de que estuviera vinculada con el procés y los líderes independentistas, después de que Carles Puigdemont los recusara el abril pasado. Si se aceptara la recusación de los dos nuevos magistrados, no habría cuórum suficiente para resolver los recursos relacionados con el procés, tal como explica El País.

Dos tercios

El Tribunal Constitucional está formado por doce magistrados y según la ley para adoptar cualquier tipo de acuerdo es necesario que estén presentes al menos dos tercios de los miembros que en cada momento lo compongan. Se da la circunstancia de que actualmente hay un magistrado, Alfredo Montoya, que se encuentra de baja a consecuencia de un ictus que sufrió en agosto, de manera que ahora hay activos once miembros del Constitucional. Si Arnaldo y Espejel son recusados, y contando los otros dos magistrados que se han inhibido, solo habría siete que podrían decidir sobre las causas de los líderes del independentismo, cuórum que está por debajo de los dos tercios que determina la ley.

Los nuevos magistrados del TC Enrique Arnaldo y Concepción Espejel con el rey Felipe VI / Efe

Recusaciones

Esta semana ha habido una lluvia de demandas de recusación de los dos magistrados del Constitucional propuestos por el PP. El primero a hacerse público fue el presentado por el líder de ERC Oriol Junqueras, Raül Romeva y Dolors Bassa. Posteriormente, fueron el presidente Carles Puigdemont, Toni Comín, Clara Ponsatí y Lluís Puig. El último a recurso a conocer ha sido el del presidente Quim Torra. En todos los recursos se pide la recusación por la manifiesta falta de imparcialidad de Arnaldo y Espejel pora su afinidad con el Partido Popular, así como los posicionamientos públicos en contra del procés y de los líderes independentistas.

En el caso del escrito presentado por Gonzalo Boye en nombre de Puigdemont, se destaca el "interés notorio" manifestado por los dos por el encarcelamiento del líder de Junts, así como de Comín, Ponsatí y Puig. El escrito recopilación numerosos ejemplos de esta imparcialidad. En el caso de Arnaldo, relata como al libro que ha publicado recientemente Tiempo de Constitución. Límites, controles y contrapesos del poder, posiciona en numerosas ocasiones a favor de las tesis de la acusación en la instrucción y el juicio al procés seguido en el Tribunal Supremo y califica de "enfermos de sectarismo" a aquellos que criticaron la acusación de rebelión de la fiscalía.

Prejuicios

En la misma línea, Junqueras, Romeva y Bassa argumentan a su escrito de recusación que las declaraciones públicas, así como las relaciones personales y de afinidad ideológica, de Arnaldo y Espejel "denotan una clara predisposición o prejuicio favorable a las tesis defendidas por las acusaciones y desfavorable, en cambio, a los planteamientos de su defensa".

Argumentos similares han sido presentados el presidente Quim Torra que, igual que Puigdemont, ha pedido también que el actual presidente del tribunal, Pedro González-Trevijano, se abstenga de participar en el incidente de recusación d'Enrique Arnaldo por su "estrecha relación de amistad con el recusado".

 

Imagen principal, el magistrado del TC Enrique Arnaldo / Efe