Ante el aumento de la criminalidad, el Estado francés ha anunciado un refuerzo de los controles y de la presencia policial en su frontera sur con la apertura durante 24 horas del servicio de la Policía de Fronteras en Cervera de la Marenda y la contratación de 80 efectivos más. El prefecto del departamento francés de los Pirineos Orientales, que engloba la Catalunya Nord, Pierre Regnault de la Mothe, ha desvinculado la medida del proceso de regularización de inmigrantes iniciado por el Gobierno y que ha levantado las críticas de la ultraderecha francesa, y ha dicho que se hace con el objetivo de ser “más eficaces”. Regnault ha explicado que durante el año pasado se detectaron un millar de inmigrantes en situación irregular y que durante el 2025 se interceptaron 4,2 toneladas de drogas, prácticamente la misma cifra que ya llevan localizada este 2026. En este sentido, el prefecto ha dicho que el tráfico está aumentando y habían detectado que esta zona era un punto “frágil”.
El prefecto ha hecho el anuncio en un acto en la sede del servicio territorial de Policía de Fronteras (SPAFT) en Cervera de la Marenda y en el collado de Belitres, donde ha dicho que este centro funcionará las 24 horas del día cuando, hasta ahora, solo lo hacía en horario diurno. El refuerzo anunciado en Cervera supondrá que se pase de los 30 efectivos actuales a los 45, que se encargarán de hacer controles en la estación de tren, en el Collado de Belitres y en el de Banyuls. El dispositivo también prevé controles con drones en los caminos secundarios, aunque, insisten, no son vías prioritarias de entrada. Según indica la oficina del prefecto, la “apertura permanente permitirá asegurar una continuidad de los controles, una mejor reactividad operativa y una vigilancia reforzada en este punto estratégico”.
80 agentes más
El refuerzo de la seguridad en puntos como el collado del Pertús o el peaje del Voló, pasos que están muy controlados, ha provocado que los inmigrantes que quieren llegar al estado francés aprovechen las rutas menos vigiladas para hacer la entrada. El prefecto, sin embargo, ha querido desvincular la medida del proceso de regularización de inmigrantes aprobado por el Gobierno y ha asegurado que todo ello se está haciendo en coordinación con las autoridades del Estado español. Aparte de la parte técnica, también se prevé aumentar la plantilla policial en el departamento.
“Sin contar la reserva operativa, hay poco más de 800 agentes de policía en el departamento. Así pues, la contratación de 80 efectivos supondrá un aumento del 10% en la capacidad operativa”, ha dicho el comisario y director interdepartamental de la policía francesa en los Pirineos Orientales, Laurent Astruc. “Lo que queremos es reforzar y hacer más eficaz nuestro sistema de control de la frontera”, ha dicho el prefecto. Y, en concreto, sobre la inmigración “clandestina” y el tráfico de drogas.
“Seguridad” en el espacio Schengen
Por otro lado, el dispositivo policial también reforzará los controles en los puertos y en la Cerdanya, donde el prefecto ha dicho que están “muy atentos” al desarrollo de la lucha contra el tráfico de tabaco de contrabando desde el Estado español. “Todos estos tráficos se mantienen en un nivel elevado y queremos adaptar nuestra respuesta a la realidad de estos tráficos para ser más eficaces, más impactantes, más visibles y más disuasorios”, ha aseverado el prefecto. Sin embargo, Regnault ha indicado que los controles no serán “permanentes”, ya que será prácticamente imposible actuar en todos los puntos a la vez. Esta no es la primera vez que Francia anuncia medidas de este tipo. A pesar de la supresión de las fronteras del espacio Schengen hace más de 30 años, el país ya empezó a limitar la libre circulación con el despliegue del ejército en la frontera en el año 2015 bajo el amparo de la amenaza terrorista. Precisamente, sobre Schengen, el prefecto ha recordado que “el espíritu” del tratado es la “libre circulación”, pero también “la seguridad”. En el año 2020, el entonces prefecto, Etienne Stoskopf, dobló el número de policías y militares destinados a la frontera para reforzar los controles contra la inmigración irregular y el tráfico de drogas.