El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha improvisado una reunión con el president de la Generalitat, Salvador Illa, para abordar el estado de la red de Rodalies casi tres meses después de que se desatara una crisis ferroviaria. Han abordado la situación de la red de trenes y el traspaso de la R1. Once semanas después de los fatídicos accidentes de Adamuz (Córdoba) y de Gelida (Alt Penedès), el máximo responsable de la movilidad del Gobierno ha situado su reunión con Illa a una hora nada habitual: a las siete y media de la mañana. El encuentro ha durado una hora y media, a pesar de que el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, no se han incorporado hasta que no habían transcurrido 45 minutos. El encuentro, además, se anunció este miércoles por la tarde, después de que Puente pasara el día en Barcelona para asistir a un premio literario de Aena. El ministro no ha abandonado todavía la capital catalana. Este jueves ha visitado las obras de la estación de la Sagrera y también visitará el centro de control de Adif.

Según informan los gobiernos español y de la Generalitat, el encuentro ha sido “cordial y de máxima colaboración institucional”. “Illa y Puente han abordado la situación de Rodalies y han repasado el gran número de obras de mejora que se están realizando; también han hablado de los trabajos para culminar el traspaso de la R1, así como de las actuaciones necesarias para hacer frente al impacto del cambio climático en la red ferroviaria”, aseveran en un comunicado conjunto.

Illa y Puente este jueves en el Palau de la Generalitat / Foto: Govern

El Ministerio de Transportes, por su parte, ha difundido una nota de prensa en la que informa que ambos “han hecho balance de las obras de mejora y de mantenimiento ejecutadas en la infraestructura ferroviaria después de las intensas lluvias de este invierno, que han contado con la intervención de más de 400 técnicos de Adif y han permitido, entre otros, el restablecimiento de la circulación en la línea R4, afectada por el accidente de Gelida”.

Asimismo, “han abordado los trabajos para culminar el traspaso de la R1 y las actuaciones necesarias para hacer frente al impacto del cambio climático en la red ferroviaria, así como su compromiso con el Plan de Rodalies 2020-2030, que prevé una inversión de 8.000 millones de euros”, apunta este comunicado, que asevera que president y ministro “han coincidido en la necesidad de colaboración entre las diferentes administraciones para garantizar la eficacia del transporte, y han señalado como ejemplo la empresa mixta de Rodalies creada recientemente, que tendrá capital de ambas administraciones y se encargará de la gestión del servicio de trenes”.