Imagen superior: El histórico saludo entre Neville Chamberlain y Adolf Hitler en Munich en el año 1938 / Efe

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ofreció ayer que Catalunya resolviera sus diferencias con un referéndum... de autogobierno. Sin acabar de aclararlo, ofreció la posibilidad de pactar un nuevo Estatuto y someterlo a votación. Vaya, volver al escenario de la primera década del siglo XXI como si no hubieran pasado ya doce años desde la aprobación del Estatuto vigente. Decapitado pero vigente.

La propuesta ha tenido vuelo gallináceo, porque no lo han aceptado ni los independentistas -tanto Junts per Catalunya como ERC se apresuraron a rechazarlo- ni el unionismo recalcitrante -PP y Cs acostumbran a ponerse de acuerdo en eso. El socialismo se ha quedado solo en la propuesta, pero conviene detenerse en lectura que de ello hace El Mundo.

Este diario madrileño titula Sánchez ofrece un "referéndum" para apaciguar a su socio Torra. La condensación de ideas en pocas palabras es el objetivo básico de un titular y en este aspecto, El Mundo consigue prácticamente la perfección, pero atención a las ideas sutiles que vende en la segunda parte de la frase, apaciguar a su socio Torra. Denominar al president de la Generalitat "socio" de Pedro Sánchez ya tiene una intención clara de vincular la suerte de unos y otros, como lleva haciendo la prensa española de derechas desde el día que Rajoy fue desahuciado de la Moncloa. La guerra contra el Gobierno del PSOE es diaria y el independentismo siempre es un cebo funcional para este objetivo.

Pero mucho más sutil, y nada inocente, es el verbo utilizado, apaciguar. Se podrían haber utilizado muchos otros verbos, como convencer, contentar, seducir, persuadir, atraer, captar o incluso calmar. Todos ellos, por cierto, más cortos, un factor que en un titular, en especial en la prensa de papel, siempre hay que tener en cuenta. Pero no, el verbo escogido es apaciguar. ¿Porque? Probablemente para vender la idea de que Torra y su Govern están desbocados y sólo con una política de concesiones se podrá contener a la bestia del independentismo. Pero lo que es cierto es que el verbo utilizado entronca directamente con una idea que circula de hace días por las redes sociales y que relaciona a Pedro Sánchez con Neville Chamberlain, el primer ministro británico que promovió la politica de apaciguamiento para frenar, en la segunda mitad de los años treinta, el ascenso del fascismo. Chamberlain, en nombre de este apaciguamiento, entregó Checoslovaquia a Hitler y prometió "paz para nuestro tiempo". Una política fracasada que comportó la Segunda Guerra Mundial y una de las mayores tragedias de la humanidad.

 

¿Entienden la comparación? Sí, llaman nazis a los independentistas, pero lo hacen muy sibilinamente.

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