El pleno del Parlament ha estado en suspenso mientras los grupos indenpedentistas deciden cómo conseguir debatir las enmiendas de la CUP sin entrar en conflicto con las advertencias del TC. Después de que las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces de esta mañana no han servido para desbloquear la decisión sobre la entrada a trámite de las enmiendas cupaires en relación a la proclamación de la República, el pleno previsto para las 10 se ha aplazado hasta las 11 horas. 

Si las enmiendas de la CUP no se aceptan a trámite, tampoco se podrá aceptar el texto que han transaccionado JxCat y CUP sobre la resolución de restitución del president, Carles Puigdemont, porque para reformar la propuesta original es imprescindible que haya una enmienda previa. De hecho, la decisión de JxCat de registrar el texto transaccionado con la CUP cuando las enmiendas están aún en proceso de reconsideración ha provocado también las protestas de los grupos unionistas.

C's, PSC y PP pidieron ayer la reconsideración de la entrada a trámite de las enmiendas, que se habían aprobado con el voto de JxCat y ERC en una mesa convocada de manera extraordinaria al mediodía. También los letrados habían advertido que la aceptación de estos textos podrían entrar en conflicto con las resoluciones y sentencias del TC.

Por la noche, el Gobierno y la Fiscalía General del Estado también advirtieron que actuarían en caso de que se califiquen las enmiendas.

Con estas advertencias delante, la Mesa se ha reunido a las 9 de la mañana para admitir a trámite las peticiones de reconsideracion; después se ha debatido en la Mesa. Los representantes de los grupos unionistas han advertido que la sola admisión a trámite de las enmiendas ya entra en conflicto con el TC. El secretario de la Mesa del PSC David Pérez incluso ha presentado las advertencias que recibió en la legislatura pasada del alto tribunal.