El Govern valida el suplemento de crédito de 5.988 millones gracias a los votos de PSC, ERC y Comuns. El ejecutivo ha tenido que aprobar esta medida después de que el pasado 18 de marzo el president, ante la falta de acuerdo con ERC, tuvo que retirar los presupuestos para evitar que el pleno rechazara el proyecto que había presentado en el Parlament. Este miércoles, tanto el partido de Oriol Junqueras como los Comuns han insistido en reclamar al Govern el cumplimiento de sus compromisos si quiere conseguir sacar adelante los presupuestos, mientras que el resto de la oposición ha reprochado debilidad al Govern dado que tiene que recurrir de nuevo al suplemento de crédito. El decreto se ha ratificado con 67 a favor, 62 en contra del resto de grupos, salvo las 4 abstenciones de la CUP. El pleno ha rechazado que el decreto se tramite como proyecto de ley, tal y como reclamaban Junts y PP.
La consellera de Economía, Alícia Romero, ha explicado que han aprobado el suplemento mientras trabajan para negociar con los socios un nuevo presupuesto y ha mostrado la confianza en que el nuevo proyecto “llegue pronto a la cámara”.
En cualquier caso, ha asegurado que era “muy necesario” aprobar el suplemento para dar respuesta a las necesidades más inmediatas del Govern y permitir el normal funcionamiento de las finanzas públicas. Ha explicado que el suplemento de 5.988 millones debe servir para incorporar los ingresos de más que ha registrado el Govern gracias al buen funcionamiento de la economía y la mejora del resultado del modelo de financiación; y ha detallado que permitirá hacer frente a los incrementos retributivos del personal de la Generalitat. Al capítulo 1 se dedican 3.400 millones de euros; pero también prevé el crecimiento tendencial de gasto, como es el caso del gasto farmacéutico, y de los gastos vinculados a compromisos plurianuales, como el plan de barrios, compras de vivienda o bonificación del transporte público.
Aviso de ERC y Comuns
ERC ha argumentado que apoyaban el suplemento de crédito para que la administración pueda funcionar con normalidad, pero ha advertido que el PSC debe cumplir sus compromisos. “El país no puede quedar parado, pero cumplan”, ha reclamado el diputado republicano Albert Salvadó.
También desde los Comuns, David Cid ha reclamado que se cumplan los compromisos adoptados por el ejecutivo y ha advertido al Govern que no se pueden volver a producir situaciones como la política de incentivos para acortar las bajas laborales que sacó adelante la conselleria de Salut y que finalmente ha tenido que retirar. “Catalunya necesita presupuestos. Cumplan lo que pactan y tendrán presupuestos”, ha reclamado Cid.
Reproches de la oposición
Desde Junts, Salvador Vergés, ha reprochado debilidad al Govern después de que Illa tuvo que retirar sus presupuestos ante la imposibilidad de aprobarlos; ha acusado al PSC de subordinar los presupuestos a los intereses del PSOE; ha pronosticado que “en ningún caso” se aprobarán antes de las elecciones andaluzas; y ha advertido que Catalunya necesita un gobierno estable, pero el gobierno del PSC se encuentra en el tercer ejercicio en prórroga presupuestaria y con suplemento de crédito.
El diputado del PP Juan Fernández ha ironizado sobre el hecho de que a mediados de abril el Govern estuviera debatiendo sobre un suplemento de crédito, que ha descrito como “un parche para tapar su fracaso”, dado que tras casi dos años, Illa todavía no ha podido aprobar ningún presupuesto. Por su parte, Vox ha pedido al gobierno que convoque elecciones.
Laure Vega de la CUP ha explicado que no apoyará el suplemento de crédito, pero que tampoco nadie se lo ha pedido; mientras que Sílvia Orriols, de Aliança Catalana, ha reprochado que “cuando se es incapaz de aprobar presupuestos, se tiene que recurrir a martingalas”. “Quizás deberían tomar ejemplo de Ripoll”, ha remachado hurgando en la crisis que ha vivido el PSC a raíz del voto de sus concejales que ha permitido aprobar los presupuestos de Orriols.
Acto seguido, el Parlament ha validado también un decreto que incluye algunas de las actuaciones previstas en la ley de acompañamiento, que el Govern también tuvo que retirar ante la imposibilidad de sacar adelante el proyecto de presupuestos. El decreto, que se ha ratificado con 68 votos a favor, de PSC, ERC i Comuns, y 67 votos en contra del resto de grupos, incluye medidas en materia fiscal y sobre simplificación administrativa, urbanismo y vivienda. En este caso sí que se ha aprobado, a petición de diferentes grupos y por unanimidad, su tramitación como proyecto de ley.
