"En vía de parálisis" el plan piloto para introducir dotaciones de los Mossos d'Esquadra de paisano en escuelas e institutos de Catalunya como agentes de mediación para prevenir conflictos. Así lo ha confirmado este martes la consellera de Interior, Núria Parlon, que ha lamentado que el proyecto "afloró en un momento totalmente inoportuno". El plan surgió como iniciativa de las direcciones de varios centros y generó el rechazo de una parte de la comunidad educativa, en pleno conflicto laboral en el sector de la educación. Más tarde, desde el Departament d'Educació, han matizado estas palabras en un comunicado. "La prueba del concepto continúa con los cambios que se hicieron inicialmente; no se añadirán nuevos centros a este piloto hasta que no se tenga una evaluación clara de cómo ha culminado", han añadido.
La consellera Parlon ha defendido esta mañana en una entrevista en Catalunya Ràdio que el proyecto "podría haber tenido toda una serie de bondades" y ha destacado que "no nace en un despacho", sino de una práctica que ya es habitual en el ámbito municipal con las policías locales. Después de la renuncia de la mayoría de los centros incluidos en el plan piloto, por el rechazo de sus claustros o por el revuelo mediático que se formó, la responsable de Interior ha admitido que ahora el plan piloto "ha entrado en una vía de parálisis". "Nació en un momento de conflicto que lo hizo inviable para prosperar, realmente es una lástima", ha valorado Parlon.
Sin embargo, la responsable política de los Mossos no renuncia al proyecto y ha apuntado que habrá que ver "si realmente se podrá retomar en un futuro, cuando se haya resuelto el conflicto" en el sector de la educación. "Creemos que tiene sentido hacerlo, porque no es sentar a un mosso en una clase a estar allí o registrar mochilas, sencillamente es un agente con vinculación a la comunidad educativa, social y familiar, que puede ayudar en la resolución de conflictos", ha defendido Parlon. La consellera ha añadido que sería una figura útil para problemas relativos a vulnerabilidad familiar o a maltrato en el entorno familiar, sobre los cuales la policía catalana está formada para la mediación.
Los centros se retiran por la oposición de los claustros o por la "tensión mediática"
El plan piloto incluía inicialmente una quincena de centros de toda Catalunya, que fueron retirándose de manera progresiva durante los últimos meses. La consellera de Educació, Esther Niubó, atribuyó las retiradas a principios de mayo a la "tensión mediática" que se ha generado alrededor de la iniciativa. "La información salió antes que la valoración y seguramente explicamos tarde el proyecto, pero lo importante es dejar trabajar con tranquilidad a las direcciones que quieren participar", apuntó Niubó. La titular de Educació explicó que esta prueba piloto responde a la voluntad de algunos centros y servicios territoriales del Departament para afrontar conflictos que surgen "especialmente fuera de los centros", pero que impactan dentro de ellos. También apuntó que "no es una política pública decidida", sino un plan piloto a partir del cual valorar si se toman decisiones.
La consellera de Educació defendió que el plan piloto se había elaborado con una muestra representativa pequeña que, para no estigmatizar, no incluye solo centros conflictivos o de máxima complejidad. Incluía, por lo tanto, escuelas rurales, urbanas y de diferente tipología. "El conflicto puede estar en todas partes", apuntó, y señaló que pueden ser de todo tipo, vinculados a los entornos de los barrios y las ciudades. En este sentido, Niubó puso el ejemplo de casos de ciberacoso por las tardes, fuera de las aulas, pero que acaban impactando en el centro al día siguiente. Niubó también ha querido dejar claro que "no tenemos un problema de seguridad en las escuelas de Catalunya", pero sí que "tenemos una diversidad creciente en la sociedad que tiene un impacto en las escuelas".
Una información reservada por las infiltraciones en asambleas de maestros
Por otro lado, la consellera Parlon ha explicado este martes que se ha abierto un trámite de información reservada para "poder ordenar toda la información" vinculada a la infiltración de agentes de los Mossos en asambleas de los maestros en huelga. Una decisión, ha apuntado Parlon, que fue "operativa", pero que ha admitido que tiene "una repercusión política". La titular de Interior ha reiterado que la actuación fue "torpe y mal enfocada" y ha recordado que hay un contencioso abierto por parte de dos sindicatos y que se ha presentado toda la documentación que se ha requerido.
