Siete de los catorce institutos de secundaria incluidos en el plan piloto del Departament d'Educació para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano han dado un paso atrás y han abandonado la iniciativa. Así lo ha admitido este miércoles la consellera de Educación, Esther Niubó. En una entrevista en TV3, Niubó ha explicado que la salida de estos centros del plan piloto responde a la "tensión mediática" que se ha generado alrededor de la iniciativa, la cual "no ayuda a poder sacarlo adelante si tienes los claustros en contra".
"No me ha gustado el ruido mediático que se ha generado. La información salió antes que la valoración y seguramente explicamos tarde el proyecto, pero lo importante es dejar trabajar con tranquilidad a las direcciones que quieren participar", ha señalado la consellera Niubó. La titular de Educació i Formació Professional ha insistido que esta prueba piloto responde a la voluntad de algunos centros y servicios territoriales del Departament para afrontar conflictos que surgen "especialmente fuera de los centros", pero que impactan dentro de ellos. También ha reiterado que no hay ninguna obligación de participar en el proyecto si un centro no se siente “cómodo” o no piensa que sea útil; y ha recordado que "no es una política pública decidida", sino un plan piloto a partir del cual valorar si se toman decisiones.
Niubó también ha reiterado que la iniciativa se enmarca dentro del ámbito de la "prevención y mediación cuando hay un conflicto", y que en ningún caso los agentes irán a los centros a sustituir las tareas de los docentes o de los educadores e integradores sociales. También ha insistido en que no irán armados. La consellera ha explicado que el plan se ha trabajado durante meses en colaboración con el Departament d'Interior y "mucha participación" de los servicios territoriales y el mundo local. Asimismo, ha abogado por explicar el proyecto una vez ya se haya valorado el resultado y "si puede ser útil para reducir los conflictos", por lo cual ha instado a esperar a diciembre y "dejar trabajar con tranquilidad".
La consellera también ha reiterado que el plan piloto se ha elaborado con una muestra representativa pequeña que, para no estigmatizar, no incluye solo centros conflictivos o de máxima complejidad. Incluye, por lo tanto, escuelas rurales, urbanas y de diferente tipología. "El conflicto puede estar en todas partes", ha apuntado, y ha señalado que pueden ser de todo tipo, vinculados a los entornos de los barrios y las ciudades. En este sentido, Niubó ha puesto el ejemplo de casos de ciberacoso por las tardes, fuera de las aulas, pero que acaban impactando en el centro al día siguiente.
La consellera d'Educació, Esther Niubó, diu que 7 dels 14 centres "prefereixen no participar en la prova pilot amb els Mossos" i que "ningú té l'obligació de participar en una proposta que va sortir dels mateixos centres" https://t.co/h5v3pjgcUf #Matins3Cat pic.twitter.com/xvJsCu9XNS
— 3CatInfo (@3CatInfo) May 6, 2026
Niubó también ha querido dejar claro que "no tenemos un problema de seguridad en las escuelas de Catalunya", pero sí que "tenemos una diversidad creciente en la sociedad que tiene un impacto en las escuelas". Así, ha justificado que los agentes "de convivencia" ya trabajan en unidades de atención a los menores y pueden tener unos conocimientos en prevención que los docentes no y que puedan ayudar a las escuelas.
Entidades sociales, sindicatos y la oposición, en tromba contra la iniciativa
Los claustros de algunos de los catorce institutos inicialmente incluidos en el plan piloto del Govern para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano rechazan participar. La iniciativa ha levantado polémica y se han posicionado en contra del plan piloto diversas plataformas del sector de la enseñanza, como La Pública, l’Escola de Tothom, Desmilitaritzem l’Educació o l’Associació de Mestres Rosa Sensat. También están en contra el sindicato mayoritario de docentes en Catalunya, USTEC, CC. OO., la CGT, el Col·legi d'Educadors Socials de Catalunya o la fundación dedicada al ocio educativo Pere Tarrés. Las entidades piden la retirada del plan piloto y critican que "estigmatiza" determinados institutos y su alumnado. Una setentena de docentes de Osona y el Lluçanès también se han manifestado esta tarde delante del Instituto de Vic para rechazar el plan. Los manifestantes han mostrado una pancarta donde se leía 'Más equipos sociales y menos agentes policiales'.
En el plano político, los socios naturales del Govern de Salvador Illa, Esquerra Republicana y los Comuns, han rechazado la iniciativa. Desde ERC han reprochado que la solución a los recortes de personal necesario en educación "no puede ser infiltrar a un mosso d'esquadra" y han reclamado "más maestros y libros" en las escuelas y no "policías y porras". Los Comuns, por su parte, piden una "rectificación" y lamentan que el Ejecutivo haya tomado una decisión "de manera unilateral" y "de espaldas a la comunidad educativa". La CUP también criticó este jueves la prueba piloto, que la diputada Pilar Castillejo calificó de "ridícula". Junts ha acusado el Govern de actuar "de espaldas a la comunidad educativa" y ha afirmado que la decisión se ha tomado con "poca antelación y sin el consenso previo de los actores implicados". "Es una medida precipitada que puede generar más conflicto del que pretende resolver", apuntan. El PP catalán considera que es una medida "extrema" que constata el "fracaso" de las políticas educativas actuales, pero lo ve con buenos ojos "si se considera necesario".