La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha cargado este domingo contra la gestión del Govern de Salvador Illa y le ha acusado de "abocar" a la ciudadanía a un "eclipse permanente". La dirigente republicana ha situado como último ejemplo la movilidad posterior al eclipse, que ha calificado de "nefasta", y ha enmarcado este episodio en una sucesión de problemas que, a su parecer, evidencian una mala respuesta del ejecutivo socialista. Alamany ha citado las huelgas, el "colapso" de las infraestructuras y la controversia por el informe PISA como muestras de un Govern que se limita a "ir haciendo" sin afrontar de cara los principales retos del país. También ha advertido que esta manera de gobernar está erosionando la confianza de la ciudadanía en las instituciones y ha sentenciado que "el país merece mucho más".
Alamany ha hecho estas declaraciones desde el barrio de Gràcia de Barcelona, coincidiendo con la celebración de las fiestas, que ha reivindicado como un modelo de ciudad que ERC quiere preservar. La también presidenta del grupo municipal republicano en el Ayuntamiento ha puesto en valor la capacidad de los vecinos para organizarse, sacar "mesas y sillas" a la calle, decorar los espacios y generar comunidad alrededor de la vida cotidiana del barrio. "Es la Barcelona que queremos recuperar, la que cree en su identidad y energía", ha afirmado, antes de asegurar que este es el espíritu que los republicanos quieren extender de cara a las elecciones municipales de 2027.
Crisis en Ceuta
Alamany también ha abordado la situación en Ceuta, donde desde el sábado se mantienen desplegados dispositivos de seguridad ante la posibilidad de nuevos movimientos transfronterizos después de las llamadas difundidas en las redes sociales para repetir una entrada masiva. La dirigente de ERC ha sostenido que los hechos de los últimos días van más allá de un problema migratorio y de un "drama humanitario" y los ha situado en el terreno de "la geopolítica". En este contexto, ha criticado la "poca anticipación" del Gobierno español y la "parálisis" de Pedro Sánchez, a quien ha reclamado que impulse una respuesta europea. "Esperamos que intente liderar un frente europeo para intentar proteger esta frontera y, por lo tanto, podamos ver solucionado también este drama humanitario", ha afirmado.
Desde la Moncloa, la ministra de Sanidad, Mónica García, también se ha referido a las consecuencias de la crisis migratoria en Ceuta y ha rechazado que el sistema sanitario de la ciudad se encuentre colapsado. Sí que ha reconocido, sin embargo, una presión elevada en servicios como Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria, donde los profesionales están asumiendo un "sobreesfuerzo" después de haber atendido a 5.800 migrantes durante los últimos quince días. García ha explicado que Ceuta se mantiene en el nivel 1 del plan de catástrofes externas y ha defendido que se han preservado los objetivos previstos, entre ellos no alterar la asistencia habitual a los residentes y establecer circuitos diferenciados para la atención de los recién llegados.