Nueva astracanada de Emiliano García-Page. El presidente de Castilla-La Mancha se ha lamentado este lunes por el resultado que su partido, el PSOE, obtuvo este domingo en las elecciones autonómicas de Andalucía. El partido de Pedro Sánchez se hundió, perforando su suelo electoral y alcanzando uno de nuevo: el de los 28 diputados en un feudo que había sido históricamente socialista. Este lunes, Page ha disparado duramente contra el presidente del Gobierno, con el mismo argumentario que repite desde hace casi tres años, cuando empezó la actual legislatura y el máximo líder del PSOE fue nuevamente investido a cambio de la ley de amnistía pactada con el independentismo.
En unas declaraciones ante la prensa, Page se ha lamentado de que en aquellos pactos de principio de legislatura con Junts per Catalunya y Esquerra Republicana se “socavara la igualdad”, que es “el muro sobre el que se sustenta la izquierda”. “Desde que se pactó en 2023 el precio insufrible de la igualdad, los electores están hablando elección tras elección, y están enviando un mensaje muy nítido”, ha dicho, lamentando que “cuando el destinatario no quiere entenderlo o mira hacia otro lado, los ciudadanos dan el mismo mensaje, y aún más alto”. Así, Page ha destacado que crecen las formaciones de izquierdas más “pegadas al terreno”. Ha sido el caso de este domingo; el partido andalucista Por Andalucía cuadruplicó resultados; y en Aragón también obtuvo un muy buen resultado la Chunta Aragonesista. “Son proyectos que atacan de raíz el pacto contra la extrema derecha independentista catalana, que están en contra de la independencia y de los privilegios fiscales”, ha insistido el barón castellanomanchego.
Andalucía, que es la autonomía más poblada del Estado español y la que envía más diputados al Congreso cuando hay elecciones generales, se mantuvo derechizada por tercera legislatura consecutiva este domingo; después de haber sido históricamente un feudo socialista; gobernado por la izquierda durante 37 años. El PP y Vox suman conjuntamente 68 escaños y más del 55% de los votos. El PSOE, por su parte, ya había caído a su suelo electoral en las elecciones de 2022, entonces comandado por Juan Espadas. Este domingo, después de intentar convertir las elecciones en un referéndum sobre la calidad de la sanidad pública, el objetivo era igualar o superar este umbral. Pero los socialistas desfallecieron y cayeron de los 30 a los 28 representantes.
La federación andaluza del partido de Sánchez tendrá que valorar ahora si es necesario impulsar una reestructuración interna, y si Montero debe permanecer como líder territorial o dejar paso a una nueva generación. Este domingo por la noche, en una valoración del resultado electoral, reconoció que el PSOE no esperaba este duro resultado, y garantizó que la formación "hará un análisis sobre cómo se han expresado los andaluces".
