Emiliano García-Page ha hecho pinza este martes con Felipe González y ha vuelto a pedir, una vez más, elecciones generales anticipadas a Pedro Sánchez. Según el presidente de Castilla-La Mancha, el caso Zapatero "no es un hecho aislado". Se trata de un nuevo escándalo que se sobrepone a otro y que certifica que el PSOE se encuentra en "agonía". "Es el momento de riesgo más alto del partido en democracia", ha advertido. Es por eso que ha reclamado al actual presidente del Gobierno que opte por someterse a una cuestión de confianza en el Congreso de los Diputados o bien que convoque a los ciudadanos del Estado a las urnas.
"Ya hace un año que lo dije y lo repito; prolongar la agonía perjudica a la mayoría a pesar de que pueda beneficiar a unos pocos; pero es que pienso que ahora prolongar esta agonía ya ni beneficia a esos pocos", ha manifestado en declaraciones a la prensa este barón, siempre crítico con Sánchez. El presidente castellanomanchego ha cruzado los dedos para que el caso Zapatero "se aclarezca". "Le deseo lo mejor", ha dicho, pero a la vez ha advertido que "no se trata de un hecho aislado", porque últimamente "un escándalo tapa otro y todo va cogiendo más volumen". El pasado mes de julio, en un comité federal del PSOE celebrado en la sede central de la calle Ferraz, Page exigió a Sánchez someterse a la cuestión de confianza o convocar elecciones. Instó al máximo líder del partido a ignorar los "chantajes obscenos de los independentistas".
Este lunes, Felipe González también instó a Sánchez a anticipar las elecciones generales después del estallido del caso Zapatero. "Es la primera vez que lo pido; debería haber elecciones este año", manifestó en un coloquio organizado por la Asociación Valenciana de Empresarios. Según el expresidente del Gobierno, si Sánchez no anticipa comicios, será la enésima demostración de que no piensa en el "beneficio" de su partido o de la ciudadanía española, sino en el suyo propio.
"El liderazgo que aprecio es el que es para beneficio de los demás; de la población; la confianza cae cuando la gente cree que solo buscas el tuyo", añadió. A pesar de admitir que el caso Zapatero tiene un "coste reputacional para todos", defendió su presunción de inocencia, además de asegurar que no lo ve "con capacidad para montar una ingeniería financiera como esta".
González, preguntado por el caso que ha marcado la actualidad política estatal durante la última semana, confesó estar "abrumado". "Nos afecta como país, como partido y como personas", dijo, a pesar de advertir que el juez instructor tiene la obligación de ser "garantista". Defendió la presunción de inocencia de Zapatero, a pesar de insistir en que está muy en "desacuerdo políticamente con él". Destacó que ha sido escudero de Sánchez durante los últimos años, hasta el punto de que formó parte del equipo negociador que se reunía con Carles Puigdemont en Bruselas para hacer seguimiento del acuerdo de investidura PSOE-Junts.
