Los Mossos d'Esquadra han desalojado este miércoles por la mañana los acampados de plaza Sant Jaume. Los concentrados estaban instalados en la plaza desde el 11 de septiembre y estaban allí para exigir al Govern que implemente la República. Los agentes han pedido a los asistentes que retiraran las tiendas, y poco después han llegado los antidisturbios, han rodeado el campamento y han empezado a recoger el material de los concentrados.

Los participantes de la acampada han observado el desalojo desde fuera y mientras los Mossos limpiaban la plaza ellos han llamado consignas como "fuera de las fuerzas de ocupación" o bien "independencia". También han llamado proclamas como "libertad presos políticos" y han pedido al presidente Quim Torra, que esta mañana tenía una reunión en el Palau de la Generalitat, que saliera del edificio.

Los concentrados aseguran que los Mossos les han dado una hora para recoger de la plaza y marcharse, pero denuncian que no han cumplido el tiempo y que han decidido intervenir antes.

Los manifestantes, que aseguran que los agentes no tenían ninguna orden de desalojo escrita, creen| que la actuación tiene que ver con el autohomenaje que la policía española y la Guardia Civil han organizado para este sábado en los agentes que participaron en la operación Copérnico (el dispositivo policial impulsado por el gobierno español para intentar detener el referéndum del 1 de octubre).

Hasta ahora, aseguran, habían tenido buena relación con el Govern y les habían dejado volver a poner las tiendas después de las Fiestas de Mercè, una los manifestantes retiraron las tiendas de manera temporal para que funcionara con normalidad la fiesta mayor de la ciudad. El martes los concentrados volvieron a ocupar la plaza con una veintena de tiendas y planteaban una protesta "indefinida".

Hay que recordar que el pasado domingo 16 de septiembre había convocada una manifestación del colectivo Hablamos Español que tenía que acabar ante la Generalitat, pero los acampados hicieron un llamamiento por impedir la llegada de la manifestación unionista y lo consiguieron. La oposición criticó a los Mossos por no haber intervenido.

La respuesta de Interior

El Departamento de Interior, sin embargo, asegura que el motivo del desalojo es que "estamos en 4 sobre 5 de alerta terrorista y no se pueden quedar en la plaza". Cuando menos, insisten en decir que "no se trata de un desalojo".

La CUP pide que Buch dimita

La diputada de la CUP Natàlia Sànchez ha criticado duramente la actuación policial y ha pedido que dimita el conseller de Interior, Miquel Buch, para desalojar una acampada no violenta. "No puede ser que Torra pida una movilización permanente un día y al día siguiente su  conseller desaloje la plaza Sant Jaume", ha añadido Sànchez.

Además, la diputada ha criticado que Interior "diga que no es un desalojo, pueden decir cómo quieran pero sí que lo es". En la misma línea ha matizado que "cuatro tiendas y unas lonas no son peligrosas", aunque haya alerta 4 sobre 5 por terrorismo.

La cupaire también ha pedido a la ciudadanía una "movilización permanente" y que se llene plaza Sant Jaume los días 28 y 29 de septiembre, con el fin de evitar que "la policía fascista que nos castigó a golpes el 1 de octubre pueda celebrar de forma indigna esta violencia de estado", en referencia a la manifestación organizada por los sindicatos policiales.

De hecho, los concentrados tienen que decidir ahora si se quedan en plaza Sant Jaume o no, pero todo parece indicar que se volverán a instalar de cara al día 29.