La vicepresidenta primera del gobierno español y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha criticado este sábado la actitud de los barones del PP en relación con la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica, ya que considera que "hablan pero no ofrecen ninguna propuesta". En esta misma línea, la líder del PSOE en Andalucía ha advertido desde la localidad de Bonares, en Huelva, que los populares utilizan "el tema de la financiación autonómica como un elemento de confrontación entre los gobiernos del Partido Popular de los territorios contra el gobierno de España" y se ha preguntado "si realmente el PP alguna vez ha tenido interés en dar más dinero a la sanidad pública y la educación pública", ya que, ha dicho, "mi sospecha es que no".
La ministra de Hacienda se ha pronunciado así después de ser cuestionada por la cumbre sobre financiación autonómica que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha convocado mañana en Zaragoza y de la que ha dicho que "solo servirá para hablar, hablar, hablar, hablar y no poner ninguna propuesta encima de la mesa". María Jesús Montero ha indicado que el gobierno español "da un paso adelante y formula una propuesta que pone a disposición de la sanidad, de la educación, de la dependencia, 21.000 millones de euros para que gestionen las comunidades autónomas y el PP simplemente rechaza la propuesta", ha lamentado. Para la ministra, el PP rechaza el debate porque "no tiene liderazgo para poder afrontar dentro de su partido una propuesta única, tiene tantas propuestas como comunidades autónomas hay" y porque "para el gobierno de España es prioritario y para el PP no tanto".
Menospreciar un territorio es romper España
Según el parecer de la ministra Montero, "quien rompe España es quien permanentemente está situando un territorio en comparativa con otro para menospreciarlo o para, sencillamente, intentar tener la bandera de los agravios comparativos". Montero cree que el gobierno andaluz prefiere "utilizar la financiación como arma de confrontación y, por tanto, para quejarse, para victimizarse, para no hacer nada, esconder su incompetencia y trasladar que el gobierno de España es responsable de todo". Montero ha incidido en que la propuesta es de "5.700 millones de euros al año" para Andalucía si se suma el fondo de compensación, y ha reprochado al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, su rechazo a una cifra que supera las expectativas de la comunidad: "Dice que no cuando el Parlamento andaluz pidió 4.000 millones y lo hace, simple y llanamente, porque he sido yo la que lo ha puesto encima de la mesa".
Ha vinculado esta falta de proyecto con la salida de la ingeniería Ayesa hacia el País Vasco y ha criticado que "el gobierno andaluz no ha hecho absolutamente nada y cuando se le pregunta: por qué no ha hecho lo mismo que el gobierno Vasco? Dice que es que le falta financiación". "La excusa siempre será la financiación, y cuando se le dice 'aquí está y por encima de lo que has pedido', continúan diciendo que no". A su parecer, esto pasa porque "no tienen proyectos ni tienen capacidad alguna de poder poner sobre la mesa una propuesta", ha concluido.
La financiación es un "encargo de Junqueras"
Este sábado, la portavoz del gobierno andaluz y consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, también ha hecho referencia a la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica de la ministra Montero en unas declaraciones a los periodistas desde Málaga, donde ha manifestado que el modelo "no defiende Andalucía. Todo lo contrario", y que supone "un nuevo agravio a la comunidad". España ha dicho que la nueva financiación autonómica la impulsa el ejecutivo central "a espaldas" de las comunidades y que es "un encargo punto por punto de Junqueras".
"Montero no puede venir a Andalucía a pasearse como un agente del independentismo", ha sostenido Carolina España, quien ha argumentado que el nuevo sistema "mantiene la infrafinanciación" de Andalucía y, además, "incrementa la brecha respecto a Cataluña" y ha advertido que la Junta no permitirá "ser menos" que otras regiones. A su juicio, este modelo es "una auténtica locura que va en contra del principio de igualdad y contra el principio de progresividad y solidaridad" y que se ha hecho "a espaldas" de las comunidades con el objetivo "única y exclusivamente" de "comprar los votos del independentismo catalán" para que Pedro Sánchez siga en la Moncloa.