La presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales (Jesús, 1983), atiende a El Nacional.cat después del acuerdo de presupuestos del Govern entre Esquerra Republicana y los Comuns. Con un discurso crítico, Sales cuestiona la credibilidad de ERC y carga contra los acuerdos alcanzados con el Govern de Salvador Illa, que considera alejados de las aspiraciones iniciales en materia de soberanía fiscal. En esta entrevista, la dirigente juntaire defiende el papel de su partido como alternativa y rechaza las acusaciones que sitúan a Junts como obstáculo en cuestiones como la recaudación del IRPF. Asimismo, carga contra lo que define como una "supeditación" al ejecutivo español de Pedro Sánchez y alerta del deterioro de los servicios públicos y las infraestructuras, en un contexto político que describe como de "colapso" y de creciente desafección ciudadana.
Esta semana, durante la sesión de control del president, usted ha dicho que ERC ha pasado de la soberanía fiscal a la línea orbital. Sin embargo, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha asegurado que esperan tener la nueva financiación y la delegación de las competencias en el IRPF en el mes de octubre. ¿Se lo cree?
El recorrido de la hemeroteca nos hace pensar que su credibilidad escasea. Venimos de haber puesto unos umbrales muy altos para acabar aceptando una propuesta de la línea orbital. Lo que es más orbital es la distancia que separa aquello que dijeron que harían de aquello que han acabado acordando. Es sorprendente que apele a Junts per Catalunya para sacar adelante unos acuerdos que ha sido incapaz de sacar adelante con quien negociaba presupuestos, porque empezaron hablando de la llave de la caja, pero ya dijeron que no la tendrían. Ahora, ellos tenían esta capacidad de decidir si los presupuestos salían adelante o no. Por lo tanto, que no interpele a Junts ahora. Quien ha decidido continuar dando gasolina a un gobierno del president Illa que desnacionaliza permanentemente ha sido Esquerra Republicana.
Precisamente, desde Esquerra les culpan a ustedes, concretamente a los siete diputados de Junts en Madrid, de que todavía no haya la recaudación del IRPF. Ellos aseguran que ustedes votarían en contra, porque lo quieren vincular a la nueva financiación. ¿Es así?
Las rebajas, el engaño que hemos tenido durante este tiempo y este vodevil de los presupuestos que han llevado a cabo el tripartito, PSC, ERC y Comuns, solo es responsabilidad de quien lo ha ejecutado. No entiendo por qué ponen a Junts en la ecuación, si ha estado fuera de ella porque el Govern decidió al inicio con quién jugaba. El Govern nunca ha querido dialogar con Junts durante el proceso de negociación. Venimos de un intento de presupuestos hace unos meses en el cual el Govern se sentó con Junts una vez, al menos. Aquella reunión fue muy breve, se explicaron pocas cosas, pero al menos ellos ya podían decir que sí que nos habían citado. En cambio, en este proceso de negociación no hemos tenido nada que ver. Ahora que cierran un acuerdo que no les satisface, todo el mundo tiene que interpelar a Junts. Si hay un acuerdo que no me satisface, no lo cierro. Es incongruente. La responsabilidad es del president Salvador Illa y de los dos grupos que sustentan esta política del fracaso.
¿Les ha decepcionado ERC?
Esquerra creo que tiene problemas internos. Hay dos formas de concebir Esquerra Republicana. En el momento de la investidura ya vimos que dejaba de lado todo el trabajo que se había hecho para luchar por la libertad de este país, que es uno de los propósitos de Junts. Con la investidura ya vimos las rebajas. Todos podíamos vaticinar que el president Salvador Illa sería un president que estaría supeditado a las órdenes de Pedro Sánchez. Y, habiendo dado apoyo a este acuerdo de presupuestos, eres cómplice de esta supeditación y mala gestión. Durante la campaña, Salvador Illa se vendió como el gran garante de la gestión y aún no hemos llegado a los dos años de su investidura y ya hemos visto que hay muchos colectivos en la calle. Hay maestros, médicos, agricultores, pescadores, usuarios de Rodalies, día sí, día también, los agentes rurales, los bibliotecarios, la gente del CEM, del 112… Cuando haces un análisis de todo esto, no es una opinión subjetiva, sino una realidad de país. Este acuerdo de presupuestos es avalar esta política del colapso.
¿Cree que el rechazo inicial de ERC a los primeros presupuestos del president Illa, que obligó a que los retirara, fue más bien teatro?
Lo que hay es estrategia. ¡Qué casualidad que justo el acuerdo se cierre al día siguiente de las elecciones andaluzas…! Esto responde a esta supeditación a Madrid, a no molestar a Pedro Sánchez, que yo diría que es uno de los eslóganes de estos dos años de mandato de Salvador Illa. Es la voluntad de actuar pacíficamente desde aquí y no levantar la voz. No reclamar el déficit fiscal y de infraestructuras. Esta supeditación al PSOE se acaba transportando incluso a la negociación y a la ley de presupuestos, que es la más importante de un Govern. Ha sido una especie de vodevil: el president hizo un gesto de fuerza que era falso llevando los presupuestos al Parlament, porque al cabo de unos días le obligan a retirarlos, supuestamente, por unas líneas rojas que ERC aseguraba que, si no se cumplían, no sacarían adelante estos presupuestos. No soy yo quien ha relacionado las líneas rojas de los presupuestos con la prisión y la represión. Hemos sufrido prisión y represión y apoyar estos presupuestos es una rebaja monumental.
Sé que es una decisión de su grupo en el Congreso de los Diputados, pero sus votos son clave en Madrid para que la recaudación del IRPF salga adelante y se enmarca en el acuerdo de presupuestos y de investidura. ¿Qué harán ustedes?
Entenderá que no soy yo quien debe dar esta respuesta. El IRPF debía ser en 2025. Después, en 2026. Acuerdan en una bilateral de julio del año pasado toda la estructura de la Agencia Tributaria de Catalunya. ¿Dónde queda todo esto? ¿Qué han estado haciendo durante este tiempo? Que se vuelva a apelar a Junts lo encuentro un despropósito. Junts tiene un objetivo, que es el concierto económico. Le hicimos la propuesta a ERC para ser 14 diputados en el Congreso. Luchamos por eso en un momento de debilidad del president Illa en Catalunya y del presidente Sánchez en Madrid. La responsabilidad, por lo tanto, no es nuestra.

¿Pero ustedes están a favor de recaudar, gestionar y liquidar el 100% del IRPF?
Nosotros estamos a favor del pan entero, no de estas migajas que nos van dando poco a poco. Esto ya no va de este mientras tanto. La situación de asfixia premeditada nos ha hecho llegar a un punto de no retorno. Son 22.000 millones de euros que cada año se van a Madrid y no vuelven. ¿Dónde está el president Illa reivindicando este dinero para Catalunya? Foment nos dice que hay 50.000 millones de euros de déficit de inversiones. Otra cosa a la que se comprometieron en la Comisión Bilateral es a un grupo de trabajo para ver en qué situación está este retorno del déficit de infraestructuras entre 2009 y 2013. ¿Dónde está todo esto? No hay nadie responsable de avalar estos acuerdos de una comisión bilateral que no se cumplen nunca. Esto no es responsabilidad de Junts. Ahora se han encontrado para hacer otra Bilateral para anunciar acuerdos que no se cumplen nunca. Antes hablaba de credibilidad, y la ciudadanía por sí misma puede avalar si todo este grueso de las negociaciones del tripartito en la Bilateral y de los acuerdos de los presupuestos tienen credibilidad.
Uno de los otros puntos clave del acuerdo es este tren orbital que ya fue proyectado durante el tripartito con el plan director urbanístico en 2010. ¿Cree que es una buena noticia que se vuelva a hablar de este proyecto para planificar Rodalies?
Esta no la habíamos visto venir, la verdad. Hemos podido ir percibiendo que habría rebajas. El tren orbital, que es una propuesta del tripartito del president Montilla, de repente, sale del sombrero mágico y ha sido una sorpresa. Sobre todo, no nos lo esperábamos en un momento en el cual los usuarios están tirados en andenes día sí, día también, y que el caos de Rodalies y de movilidad es permanente. Además, también se ha ido hablando a pleno pulmón de un traspaso de Rodalies que ha acabado siendo una empresa mixta, en la cual Catalunya tiene un porcentaje minoritario respecto del que tiene el Estado. Esto que han acordado en estos momentos de crisis de movilidad es más un insulto a los usuarios de Rodalies que una oportunidad para el país. Yo no digo que no tengamos que apostar por las infraestructuras, pero me pregunto qué piensa un usuario de la R15 o la R16, que tienen muchas deficiencias, de una propuesta para 2040 con una inversión multimillonaria.
Con el acuerdo de presupuestos, ERC es cómplice de la supeditación de Illa a Sánchez
¿Pero ustedes estaban a favor de este proyecto?
Nosotros, en el Parlament, hemos votado a favor de la línea orbital. No creo que sea una cuestión de estar a favor de recaudar el IRPF, o no, o de estar a favor de la línea orbital, o no. Es una cuestión de contexto, concepto y de rebajas.
Desde el Govern, sin embargo, se asegura que en las actuales líneas de Rodalies ya se está invirtiendo mucho y que no se puede invertir más, porque, si no, el sistema colapsaría todavía…
Es que el sistema ya ha colapsado, porque la desinversión es crónica y premeditada. No es nada menor lo que está pasando en Catalunya en cuanto a la movilidad o al colapso de los servicios públicos. No es algo de hace ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco años. Madrid siempre ha querido tener Catalunya controlada con esta asfixia. Por eso, para nosotros, ha sido tan importante, en un momento de máxima debilidad del president Illa, hacer frente común para intentar conseguir para Catalunya todo aquello que merecemos. No es un capricho de los catalanes querer ahora tener más recursos y más dinero. Es que estamos llegando a una situación de colapso. El Govern se enfada mucho cuando le decimos que hace colapsar el país, pero solo hay que ir a buscar la definición de colapso.
De hecho, este proyecto tiene un coste de 5.200 millones de euros. Esquerra pretende que este coste lo asuma el Estado. ¿Lo ve viable?
Con el déficit que hay, el Estado lo que tiene que hacer es devolver a Catalunya todo lo que es nuestro. ¿De verdad la consellera de Drets Socials no ha alzado la voz al ver que hay un sistema de colapso con los servicios sociales? ¿O la consellera de Territori no tiene que decir que la situación ferroviaria en Catalunya ha llegado al límite? Aquí tenemos el ejemplo de gestión de Ferrocarrils de la Generalitat. Los usuarios la votan con un notable y funciona, mientras el servicio de Rodalies tiene a los usuarios tirados en los andenes.
Hablando de infraestructuras, uno de los puntos del acuerdo entre el PSC y ERC es la sociedad mercantil del Consorcio de Inversiones. Ustedes, en vez de un consorcio, defienden la aplicación de la disposición adicional tercera del Estatut. Es decir, que transfieran directamente el dinero no invertido a la Generalitat. Aun así, el Estado no aplica esta parte del Estatut. Teniendo en cuenta esto, ¿el consorcio no es una buena herramienta para poder aplicar los acuerdos en materia de infraestructuras?
¿Es que los catalanes siempre nos tenemos que conformar con lo que queda? ¿Que Madrid tiene consorcio? Madrid cobra lo que se le dice e incluso más. Nosotros no recibimos el dinero y ahora resulta que tenemos que hacer un consorcio, que no sabemos tampoco qué fuerza tendríamos o si nos convertirá en cómplices de los incumplimientos que hará Madrid. Yo lo veo un despropósito. Lo que tenemos que luchar es para que aquello que dice la disposición adicional tercera del Estatut sea una realidad.
Por otro lado, ¿qué opina de esta mayoría catalana que pretenden en el Consorci de la Zona Franca? Si esta cuestión se vota en el Congreso, ¿qué harán?
Yo no le puedo adelantar como presidenta del grupo parlamentario la decisión que tomará el grupo parlamentario en Madrid. El tema de la Zona Franca tiene mucho recorrido y mucha historia. Junts siempre defiende que donde Catalunya tenga más soberanía y más espacio de decisión. Tenemos que poder luchar por ello, pero que no sea una tomadura de pelo, que sea una realidad. Cuando tú pones líneas rojas, las marcas de manera muy clara y las acabas convirtiendo en una alfombra roja; ha habido un cambio que alguien tiene que explicar.

¿Ven con buenos ojos este acuerdo porque se gana más soberanía?
Al final, han acabado poniendo encima de la mesa diferentes opciones para hacernos vender una buena propuesta de acuerdo de presupuestos. Ahora daremos gasolina al Govern del president Illa, que aplica la desnacionalización en nuestra casa día sí y día también. Con esta desnacionalización lo que seguro que no ganamos es soberanía y más espacio para el país.
También se ha llegado a un acuerdo para impulsar la Autoridad Aeroportuaria de Catalunya. Ponen el ejemplo del País Vasco, que recientemente ha llegado a un acuerdo para que forme parte de la cogobernanza. ¿Cómo ven esto?
¿Este acuerdo acabará llegando a buen puerto? Porque con la ampliación del aeropuerto, el mismo president no ha osado llevar su propia propuesta al Parlament de Catalunya porque sabe que sus socios no le votarán. Antes le hablaba de este vodevil; lo hemos visto en otros momentos parlamentarios, como la tasa turística. Haremos un análisis de estos días de todas las propuestas a través de las comparecencias de los consellers que tocan en el Parlament de Catalunya. ¿Cómo se aclarará el tripartito con un modelo de país que no comparten? Porque sí que es verdad que hay algunas cosas que las unen, pero hay otras que el tripartito arrastra a Salvador Illa. El president Salvador Illa está exportando el modelo Comuns y Colau a toda Catalunya y, para nosotros, esto es un grave error. No solo con la vivienda, también con las políticas que hace.
Nosotros, en el Parlament, hemos votado a favor de la línea orbital
¿Para ustedes, qué les falta a estos presupuestos? ¿Qué añadirían?
Estos presupuestos no dan respuesta al contexto actual de necesidades del país. Son unos presupuestos que han obviado, por ejemplo, el grito unánime de los maestros en la calle. Incluso Esquerra Republicana ha dicho que no tendrían en cuenta esto para esta negociación. Cuando los tienes cerrados, es muy difícil redirigir o reconducir. Lo importante es intentar negociar al máximo cuando tienes la fuerza. Desde aquí enviamos todo nuestro apoyo, con unos acuerdos que se han hecho con unos sindicatos minoritarios y con un enrocamiento con las negociaciones que es complicado de explicar.
Antes mencionaba que el gobierno no los ha citado para negociar las cuentas. ¿Cómo es que ustedes no han podido negociar? ¿Se han ofrecido? ¿Se han llegado a ofrecer para hablar de ello?
Quien lidera el Govern es Salvador Illa, que es el president. Si quiere tener en cuenta al grupo parlamentario de Junts, ya será él quien nos vendrá a buscar, mientras nosotros continuaremos construyendo la alternativa desde el Parlament, recogiendo todas las necesidades y todas las demandas. Nuestra responsabilidad es ejercer de alternativa, porque creemos que hay país. Pero la responsabilidad de decidir con quién cita o con quién no cita entenderá que no es del principal grupo en la oposición, sino que es de quien gobierna este país, que es Salvador Illa.
Ustedes anuncian que en el Parlament hay dos tripartitos, por un lado, con PSC, Esquerra y Comuns, y por el otro lado, PSC, PP y Vox. ¿Se sienten aislados?
Es objetivable esto, no es una opinión. Muchas de las propuestas de Junts quedan totalmente paradas ya en el proceso de junta de portavoces, sea por el tripartito de la investidura o por este tripartito del 155, que Salvador Illa lo utiliza de manera permanente para todas aquellas cosas que tienen relación con la nación. Antes le hablaba de un proceso de desnacionalización claro. Sabemos que molestamos en Madrid, en Catalunya y a ciertos sectores políticos de nuestro país. Somos una formación netamente independentista y todavía sufrimos hoy la represión. Tenemos dos diputados en el exilio a pesar de una ley de amnistía. No nos impedirá continuar trabajando con fuerza con esta necesidad de ocupar este espacio de centro amplio que representa Junts. Sí que tenemos herramientas para entrar propuestas de forma directa, como el debate de la avería del ascensor social que hicimos a principios de año.
Aun así, ustedes siempre topan con alguna de estas dos mayorías, como con propuestas como la deflactación del IRPF o la eliminación del impuesto de sucesiones…
Nosotros no desfalleceremos con esto, porque es una cuestión ideológica. Ellos hablan siempre de cifras macro, pero después, cuando aterrizas en la realidad, la gente dice que tiene dificultades para llegar a final de mes. Es una cuestión de un grueso de la sociedad que ve que los sueldos se mantienen, que la vida cada vez es más cara. Nosotros hemos defendido un salario mínimo catalán de referencia con toda la fuerza, porque consideramos que debemos tener estas herramientas para poder salir adelante en un momento de dificultad económica. ¿Es verdad que la aritmética parlamentaria es la que es? Sí, y, obviamente, cuando haces sumas y restas, tienes muy claro si lo sacarás adelante o no. Pero a pesar de esto, nosotros debemos continuar defendiendo este modelo porque sabemos que tenemos el apoyo de los sectores y en algún momento procuraremos poder desatascarlo.
Este gobierno tiene diversas crisis. ¿Cree que el ejecutivo del president Illa se está desgastando? Las encuestas no parece que le estén afectando mucho, ni a ERC tampoco. En cambio, ustedes bajan…
Les afecta que la maquinaria de la propaganda funcione a pleno rendimiento. Pero no hay suficiente propaganda para tanta incompetencia. Ellos hacen funcionar la maquinaria de los anuncios, noticias y de generar grandes impactos en los titulares, como con las fotos de las Bilaterales, pero después, a la hora de la verdad, tienen a la gente en la calle. Yo no veo a los maestros tirar la toalla. Están dando la espalda a los sectores. Los médicos se quejan de que no los quieren recibir, los maestros se quejan de que no los escuchan lo suficiente. Las encuestas no les afectan, pero a veces lo que se publica sobre el papel y la realidad que dan los votos en las urnas es bastante diferente.

¿No se las cree?
Siempre son tendenciosas. No me suelen preocupar. Me preocupa perder el rumbo y trabajar. En las últimas elecciones teníamos que tener 20 diputados en el Parlament y yo tengo el honor de ser la presidenta de un grupo parlamentario de 35. En las últimas elecciones en la demarcación que yo lideraba (Tarragona), teníamos que sacar tres diputados y el día del escrutinio sacamos cinco. El objetivo de Junts es claro: menos ruido y más trabajo y continuar trabajando con esta línea ideológica clara que aglutina este aspecto de centro amplio con las sectoriales del partido, las corrientes ideológicas y con toda la gente que la hace funcionar. Somos una formación política que cree en una Catalunya en red que va mucho más allá de Barcelona y su área metropolitana y, por eso, seguramente, tiene una presidenta de las Terres de l’Ebre y un portavoz de las comarcas de Girona.
¿Les preocupa un posible ascenso de Aliança Catalana?
Preocupa más el runrún de la sociedad. A Junts le preocupa el aumento de la extrema derecha, obviamente, pero no solo a Junts le preocupa. Debe preocupar al país en general. Cuando alguien empieza a señalar que Aliança nos quitará solo escaños a nosotros, se equivoca. Porque si hace daño a algo, será a la Catalunya entera, no solo a una formación política. Sorprende que Junts siempre ocupe titulares, que si nos quitan candidatos y no sé qué historias. Después, lees las noticias y es de una debilidad… ¿Cómo puede ser que se genere una página entera de esta noticia cuando después es una o dos personas que han podido acabar marchándose del partido? Pero es que también las hay de la órbita de ERC y del PSC. Estamos preparando muy bien las próximas elecciones municipales, aunque en un momento determinado pensamos si deberíamos preparar las del Parlament. Con este acuerdo de presupuestos, queda claro que ERC apoya esta mala gestión y se hace cómplice.
Precisamente sobre las municipales. ¿Qué le está pareciendo la situación para elegir candidato al Ajuntament de Barcelona?
Déjame darle la vuelta. Junts per Catalunya es un equipo con mucho talento y, por lo tanto, tenemos la suerte de tener muchas personas que estarían dispuestas a encabezar una candidatura, no solo en Barcelona, sino en todo el país. Es evidente que lo que pasa en Barcelona tiene trascendencia en toda Catalunya. Se hará el proceso que se tenga que hacer; si hay más de un candidato, obviamente se harán primarias, como es de esperar, y los militantes de Barcelona, con toda la fuerza, escogerán quién los tiene que representar.
¿Qué le ha parecido la renuncia de Josep Rius, quien también es vicepresidente del partido como usted?
El posicionamiento del vicepresidente Josep Rius y del portavoz adjunto en el Parlament me ha parecido honesto, lo que le hace ser quien es. Yo he tenido el privilegio y la suerte de trabajar con Josep. Creo que ha tomado una decisión personal muy meditada y de máximo respeto por todas las personas que, obviamente, decidirán si se quieren presentar o no en este proceso de primarias.
¿Tiene algún nombre preferible?
Yo no soy militante de Barcelona, milito en las Terres de l'Ebre, y, por lo tanto, si en algún momento tengo que votar primarias, no será aquí.
¿Cree que van tarde, por eso?
Barcelona es referente. Le decía antes que no es ajeno lo que pasa en Barcelona de lo que pasa en el resto del país. Pero también es verdad que en otros momentos hemos presentado candidatos a meses de las elecciones y hemos sacado muy buenos resultados. Merecemos hacer el proceso como creamos que lo tenemos que hacer. Con todo el procedimiento que tiene Junts y, en todo caso, desde fuera cada uno que opine lo que quiera. En las últimas elecciones municipales, el alcalde Trias fue nombrado de forma muy tardía y después ganó las elecciones, a pesar de las maniobras, porque algunos nos dicen que viene la derecha, pero cuando les interesa se ve que pactan con la derecha para apartar a Xavier Trias de la alcaldía de Barcelona.

Ya para acabar, hay voces que durante la legislatura han asegurado que hay un problema de liderazgo en Catalunya dentro de Junts. ¿Cree que con los cambios que ustedes hicieron en el grupo parlamentario, con usted de presidenta y Salvador Vergés de portavoz, se ha arreglado?
Yo creo que no hay ningún problema de liderazgo. Creo que Junts per Catalunya tiene un liderazgo claro, desafortunadamente en el exilio. Querría recordar a todas las personas que han podido pensar si ya es el momento de cambiar de etapa, o no, que este liderazgo en el exilio nos lo ha puesto la represión. No es un capricho personal, ni del president, ni de los consellers que todavía se mantienen en el exilio. En un momento en el cual el peso de la represión todavía está sobre nuestros hombros creo que nosotros no podemos abrir este debate de ninguna de las maneras, porque el liderazgo funciona y el president está conectado con todas las cuestiones que pasan en nuestro partido, pero también en nuestro país.
Junts tiene una serie de liderazgos emergentes, en quienes se ha confiado para encabezar candidaturas, para liderar un grupo parlamentario. Funcionamos de forma coordinada, trabajamos en equipo y creo que debemos seguir en esta línea. También agradeciendo los gestos de generosidad que se han hecho por el camino. Personas que han dado un paso al lado para que otras lo puedan dar antes. Y no los tenemos detrás, sino que los tenemos al lado para continuar trabajando cada día por este país que amamos y por este proyecto. Pero a mí sí que me gustaría poder remarcar que el liderazgo del president Puigdemont, para mí, es indiscutible, como es indiscutible el liderazgo del secretario general. Con este tándem al frente, hay muchos que desde detrás tenemos toda la ilusión y fuerza para empujar y trabajar.
¿Qué cree que hará el president Puigdemont cuando pueda volver?
Hará lo que querrá, porque tiene todo el derecho a hacer lo que quiera. Y nosotros, obviamente, con muchas ganas de que pueda volver. Debemos denunciar que hay una ley de amnistía aprobada en el país que no se está aplicando. Si esta noticia que tanto esperamos se hace posible el president debe tener la potestad para decidir lo que quiera hacer y nos tendrá a su lado para continuar remando con fuerza por este país.