Hace dos años, la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, decidió enviar a Sandro Rosell a prisión preventivamente. Meses después, la misma magistrada decretaba la misma medida para los líderes independentistas. En octubre, los primeros, Jordi Sànchez i Jordi Cuixart; días después, los miembros del gobierno Puigdemont. También es quien imputó a los jóvenes de Altsasu un delito de terrorismo que acabó siendo rechazado durante el juicio.

Este jueves, en plena recta final de la campaña del 28-A, el tribunal que ha juzgado al expresidente azulgrana ha decidido absolverlo de todos los delitos. En Junts per Catalunya, la candidatura que encabeza Jordi Sànchez, uno de los encarcelados por Lamela, se preguntan hoy "quién le devuelve ahora este tiempo de secuestro en prisión, a él y a su familia", con palabras de Laura Borràs.

La número dos de la lista de JxCat ha denunciado "el abuso de la prisión preventiva que sufrió Sandro Rosell, como la que están sufriendo nuestros presos." El expresidente del Barça ha estado 21 meses; Jordi Sànchez va camino de los 18. Desde el verano del año pasado Lamela ya no instruye en la Audiencia Nacional: ahora es magistrada del Tribunal Supremo.

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