"¿Quién tocó los testículos a la Guardia Civil el 1-O?", esta ha sido una de las preguntas de la fiscal Consuelo Madrigal a uno de los testigos más expansivos de la tarde. Antoni Taules ha explicado con pelos y señales todo lo que vio y vivió "en vivo y en directo" y que la policía española llegó "armada de arriba abajo con escudos, porras y pistolas".
Taules ha descrito cómo golpearon a personas mayores con escudos y cómo la gente reaccionaba con consignas como "somos gente pacífica, somos gente de paz".
Y cuando Consuelo Madrigal le ha preguntado sobre los testículos de la policía, con total naturalidad ha explicado que, tal como iban, "incluso entre ellos se hubieran podido dar golpes a los testículos".
Los testículos han salido dos veces hoy en el juicio. Es material sensible a la hora de justificar la violencia por la fiscalía y también lo es para ejemplarizar la contundencia de la policía española contra los ciudadanos el 1-O.
El gato y la rata
Durante todo el día los testigos han estado jugando al gato y la rata con las acusaciones, hasta el punto de que algunas de ellas han rehusado hacer preguntas cuando han visto el talante del testigo.
Cuando las acusaciones les han respondido sobre cómo llegó el material o si vieron cómo llevaban las urnas, la respuesta era que "no". Tampoco nadie fue convocado por nadie. Ni las fiestas en los colegios los días antes se organizaron por nadie en concreto.
Las actividades que se hicieron eran las habituales de los centros en fin de semana, incluso las nocturnas, han explicado los testigos dejando perpleja la fiscalía.
Y a pesar de que todos sabían por los medios de comunicación que el referéndum se había suspendido, también han dicho que a ellos nadie les había enviado ninguna notificación judicial diciéndoles que no podían votar.
Los avisos de los Mossos
Todos los testigos han relatado que los Mossos aparecieron tanto el día del referéndum como los días antes. Antes del 1-O alertaron de que los colegios se tenían que cerrar y cesaron las actividades que se hicieron desde el viernes de Escoles Obertes.
Con un relato que se estaban haciendo "actividades de manera cívica y pacífica", cada uno de los testigos ha ido explicando el 1-O ante el Tribunal Supremo.
