El activista francés José Bové, eurodiputado de los Verdes, se ha mostrado escandalizado por la situación de los presos políticos catalanes, y por el hecho de que algunos de ellos ya llevan "111 días encerrados".

Bové ha recordado en un artículo en su blog que se trasladó a la prisión de Estremera el pasado 19 de diciembre, con una decena de otros europarlamentarios, pero el director del centro no los dejó pasar para visitar a los presos catalanes. "Las condiciones de detención en Estremera son duras: el frío es constante incluso en las duchas, las comunicaciones con la familia, que vive a más de 700 kilómetros, son reducidas. Los presos sólo tienen derecho a un libro cada tres semanas. Decenas de cartas que les envían no les son entregadas. A la privación de la libertad de circulación se añaden padecimientos gratuitos y ataques injustificables a la dignidad humana", indica.

Según Bové, Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Ciuxart y Jordi Sànchez tendrían que ser puestos en libertad de forma inmediata. "No representan ningún peligro para la seguridad del Estado español. Son mensajeros de ideas, convicciones e ideales. Y sus ideas, sus convicciones y sus ideales están encarcelados con ellos en Estremera desde hace 111 días", concluye.