"No están solos". Este ha sido el mensaje que el expresident Jordi Pujol ha querido enviar a los presos políticos. El histórico dirigente nacionalista ha reivindicado el "compromiso" de los dirigentes independentistas procesados por rebelión, a los que ha querido enviar todo su apoyo. "Es importante no estar solo, y cuando sobre el prisionero pesa un peligro muy importante, todavía es más importante", ha asegurado.
El exjefe del ejecutivo se ha expresado en estos términos durante la presentación libro Reconeixement a Jordi Pujol este lunes. La obra recoge todos los discursos del acto de homenaje del pasado 7 de mayo organizado por la asociación Amics de Jordi Pujol. "Han asumido todavía más riesgo que lo que se había asumido hasta ahora," ha justificado el expresident de la Generalitat, que ha añadido que la prisión y el exilio "requiere un cierto esfuerzo de compromiso".
Pujol lo ha comparado con su situación de preso político del franquismo, que ha dicho que lo tuvo "más fácil", porque entonces veía una salida. "Ahora no", ha lamentado en este sentido. Ha alertado de que el país se encuentra en una situación "muy crítica" desde un punto de vista político, y que los presos se enfrentan a riesgos de "gran magnitud".
En el acto de presentación, el pujolismo ha reivindicado su legado político "sin complejos", separándolo de la "mancha" que pesa sobre el expresident. Ante su presencia, sus amigos han denunciado el "desmenuzamiento del pujolismo" y las "ganas de matar al padre". Le ha acompañado el expresident Artur Mas desde el público.
"Ganas de matar al padre"
La exvicepresidenta Joana Ortega –que no formó parte de su Govern ni de su partido— ha hecho una defensa "sin complejos" del expresident como "estadista", por el cual siente "profunda admiración política". Ortega ha asegurado que su manera de hacer política ha sido "guía y referente" para ella, y ha subrayado su "voluntad de combinar la construcción nacional con el pragmatismo". Ha advertido que, sin entender "de dónde venimos", no podremos saber "hacia dónde ir".
En la misma línea, el escritor y periodista Vicenç Villatoro ha lamentado que "la mirada sobre una faceta contamina las otras", que son su pensamiento político, la "ejemplaridad" de su biografía y su acción de gobierno. Ha ejemplarizado que Cervantes estuvo en la cárcel acusado de corrupción. "No sé qué había hecho, pero El Quijote es fantástico", ha defendido. Villatoro ha lamentado que, sin una visión "completa" de la figura, no se puede entender el momento actual: "No creo que ningún protagonista de la Transición soportara el análisis sobre su biografía que ha tenido que soportar el president Pujol".
Uno de los coordinadores del libro, Albert Manent, ha sido uno de los más punzantes. No ha apuntado contra el españolismo, sino contra el catalanismo que olvida el legado de Pujol. "Lo que nos tiene que preocupar es la falta de sentido de Estado en el tratamiento de un caso sensible", ha dicho Manent. Y ha añadido: "No se ha llevado de manera seria. Había muchas ganas de matar al padre y de manera provinciana". Se ha preguntado si en Alemania o España harían lo mismo con Helmut Kohl o Felipe González.
