Jordi Pujol Ferrusola ha excluido de toda responsabilidad a su padre, el president Pujol, de la herencia del abuelo Florenci que recibió su madre, Marta Ferrusola (que falleció en 2024), y los siete hermanos Pujol Ferrusola, según ha respondido a las preguntas del fiscal Fernando Bermejo, este lunes en el juicio en la Audiencia Nacional. El hijo mayor de Pujol ha empezado a declarar hacia las once de la mañana, después de que el tribunal haya archivado la responsabilidad del president Pujol al comprobar, al “entrevistarse con él” en Madrid, en palabras del presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, que no tiene plenas capacidades. Así lo dijeron los forenses catalanes el noviembre pasado, y lo ha ratificado el forense de la Audiencia Nacional esta mañana.
En su interrogatorio, Jordi Pujol Ferrusola, a quien el fiscal pide 29 años de prisión (la más alta), ha explicado que la única prueba de la herencia familiar es la carta que el abuelo Florenci, que falleció en septiembre de 1980, dejó a su madre, donde explica que “no confía en el país, ni en la actividad política del padre” y les deja dinero en el extranjero. Ha explicado que inicialmente la gestión del dinero la hace un amigo de la familia, Delfí Mateu, y después su tío, Joaquim Pujol (también difunto), que, al asumir el cargo de secretario de Presidencia en los años 90 le traspasa la gestión en “una reunión con todos los hermanos”. El primogénito ha detallado que en la carta “faltaban hojas” y le dijeron que el presidente de Banca Reig, Julià Reig, le daría instrucciones sobre la gestión de la herencia.
“Los dos abuelos nos explicaban a su manera los caminos para marchar de Catalunya hacia Francia”, ha manifestado Jordi Pujol Ferrusola para explicar el contexto de la herencia familiar.
“Nunca hemos vivido del dinero de Andorra”
La herencia fue unos 140 millones de pesetas en dólares, que con inversiones se convirtieron en unos 800.000 euros para cada uno. Pujol Júnior tuvo unos 3,3 millones de euros en Andorra. “Nunca hemos vivido del dinero de Andorra en España; no teníamos dependencia”, ha asegurado Pujol Júnior. No obstante, gestores de la antigua Banca Reig, actualmente Andbank, han admitido en el juicio que la madre pidió disponer de dinero, hasta que fue legalizado en 2014. Por el contrario, en el caso de Mireia Pujol Ferrusola, nunca tocó su dinero, según el dinero localizado.
En el interrogatorio, el fiscal le ha preguntado sobre la denuncia de su expareja, Vicky Álvarez, que “subía dinero en Andorra con bolsas”, y Pujol Júnior ha contestado: “Todo es mentira y falso”.
“Información privilegiada”
“El padre, como president, conocía al constructor y al pollero, esa era su fuerza”, ha respondido Pujol Júnior cuando se le ha preguntado que él hizo negocios con constructoras que conocía su padre y que tuvieron adjudicaciones públicas. La tesis de las acusaciones es que la herencia de los Pujol es fruto de haber cobrado comisiones ilegales a empresas, a pesar de que no han expuesto ninguna prueba directa en el juicio. También ha insistido varias veces que “no tiene nada que esconder” y ha detallado sus operaciones bajo sospecha.
Jordi Pujol Ferrusola ha explicado que tenía “información privilegiada” y, por eso, se le pagaba, a veces con contrato o sin, como ahora con Copisa, Isolux y Emte, los exresponsables de los cuales también son juzgados. Pujol Ferrusola ha explicado que inicialmente invierte en el extranjero, sobre todo en México y Argentina, y, “cuando España va bien, como dice Aznar, a partir de los años 2000”, empieza a hacer negocios en el Estado español, según su declaración.
Empresarios amigos, algunos investigados
“El que he hecho está bien hecho”, ha replicado varias veces el hijo mayor de Pujol, cuando el fiscal, ante sus explicaciones, le ha reprochado que “no aportara documentación y los testigos” con los cuales ha detallado los negocios realizados. Con todo, Pujol Júnior ha manifestado: "No lo diré porque cada vez que digo el nombre de alguien, esto es una trituradora y se destroza todo el mundo. Es terrible, llevamos 15 años de trituradora", en referencia a la acusación de blanqueo de capitales y asociación ilícita contra los Pujol, además de falsificación de documentos y contra Hacienda, en su caso.
En relación con los empresarios imputados, Jordi Pujol Ferrusola ha admitido que conoce a Carles Sumarroca Claverol y a su padre Carles Sumarroca Coixet, del cual el fiscal ha recordado que es “uno de los fundadores de Convergència” y que fue desimputado de esta causa; Josep Cornadó, presentado por su amigo Xavier Tauler; Luis Delso, cuando estaba en Transmediterrània (luego en Isolux), y conocía desde “la adolescencia” a Gustavo Buesa, y después a Josep Mayola, con los que hace los negocios de los vertederos de Tivissa y Vacamorta.
Incluso, el fiscal le ha preguntado por Carles Vilarrubí, que era juzgado en la causa hasta que murió, de forma repentina, el 28 de diciembre pasado. El objetivo sin éxito del fiscal: vincular las operaciones bajo sospecha con el Govern de Jordi Pujol, president de la Generalitat de 1980 a 2003. “Era huérfano de madre y venía a menudo a comida a casa… El padre le confió la gestión de Catalunya Ràdio y TV3”, ha contestado con normalidad el hijo mayor de Pujol de Vilarrubí.
El fiscal Bermejo también le ha preguntado de un supuesto negocio con la sociedad Inverama, titular de Casinos Catalunya. Jordi Pujol Ferrusola, con carpetas de documentación sobre la mesa, ha aclarado que Artur Suqué, muerto el 2021, le dejó dinero por una inversión en Argentina porque querían abrir un casino en un hotel, pero ha aclarado que Inverama, de la familia Suqué, no quería invertir porque aseguraban que estaba mejor posicionado Cirsa. “Eran muy amigos con mi padre, no con la familia. La familia casi nunca fue invitada al Festival de Peralada, como la mayoría de la sociedad catalana”, ha contestado con sorna Jordi Pujol Ferrusola al nuevo intento fracasado del fiscal de vincular al president Pujol con los negocios de su primogénito.
En una ocasión, el fiscal ha preguntado al primogénito por "una factura cobrada en una cuenta a Banca Catalana", banco fundado en 1959 por el abuelo Florenci y disuelto con polémica en 1988. “De Banca Catalana?” ha preguntado extrañado Jordi Pujol Ferrusola, mientras desde el banquillo de los acusados su hermano Oriol hacía que no con la cabeza y el dedo.
Finalmente, el fiscal ha interrogado a Jordi Pujol Ferrusola por haber reestructurado su patrimonio “cuando ya era investigado”. Por este hecho, el fiscal le pide 2 años de prisión por el delito de frustración en la ejecución.
Después de tres horas de interrogatorio, el tribunal ha cerrado la sesión de hoy. Mañana continuará el interrogatorio del fiscal Bermejo a Jordi Pujol Ferrusola con las cuentas en Andorra y el extranjero. El abogado de Pujol Júnior, el penalista Cristóbal Martell, ha pedido pararlo: “Está cansado”.
