Los Campos Elíseos de Lleida laten este sábado al ritmo de el Aplec del Caracol, que dio el pistoletazo de salida este viernes y que este sábado vive su jornada central con miles de personas llenando el recinto entre peñistas, collistas y público. La música, las charangas y el ambiente de fiesta se han extendido por todo el espacio aplequista, en una jornada marcada también por un calor intenso más propio del verano que se ha dejado notar desde primera hora de la mañana. Para combatirla, los participantes han recurrido a todo el arsenal habitual: pistolas de agua, sombreros de paja, crema solar y bebidas bien frías. Entre los actos destacados del día ha habido la ofrenda floral a la estatua de Manolo Calpe, impulsor del Aplec, uno de los momentos más simbólicos de la celebración. La fiesta ha continuado con otro de los grandes rituales de la jornada: la comida de hermandad en las parcelas de las collas. Se calcula que durante tres días se consumirán unas 14 toneladas de caracoles en el marco de la fiesta.
La 45 edición del Aplec del Caragol comenzó con la celebración del tradicional Lo Caragolasso, el acto inaugural por excelencia de la fiesta gastronómica de la capital del Segrià, que este año reúne a cerca de 17.000 peñistas de 124 collas en una nueva edición con récord de participantes. La fiesta ofrece nuevos alicientes, como el estreno de una nueva carpa para vivir la experiencia desde la mirada de un collista. Esta nueva carpa tiene una capacidad para 600 personas y está pensada para que los visitantes puedan vivir de cerca el espíritu del Aplec con degustaciones, zonas de descanso y una ambientación inspirada en la estética de las collas. También se ha renovado el espacio gastronómico con el restaurante Gust de Lleida, concebido como un escaparate de los productos agroalimentarios de la demarcación.
Lo Caragolasso del viernes, que este año llegaba a la novena edición, contó con la participación de Xavier Bertran, el popular personaje de Lo Caratanyà, y sirvió también para proclamar a la colla Trenca-Clasques como Colla de Honor 2026. El presidente de la FECOLL, Ferran Perdrix, destacó, en declaraciones a la ACN, el buen ambiente de esta edición y ha asegurado que invita al optimismo porque "la gente tiene muchas ganas de Aplec". En la misma línea, Perdrix ha afirmado que se dan "las condiciones ideales" para que la de este año pueda ser "la mejor edición de la historia".
El Aplec del Caragol de este año moviliza a 16.850 collistas repartidos en 124 collas, tres más que en la edición anterior, en una fiesta que vuelve a situar el caracol en el centro de la celebración. La organización quiere aprovechar esta nueva edición para consolidar el programa de actividades y reforzar la proyección exterior del evento, con el objetivo de avanzar hacia el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Internacional. En paralelo, la FECOLL refuerza este año el control de accesos al recinto. Para los peñistas se mantiene el sistema de pulseras estrenado en 2025, después de los buenos resultados en seguridad y convivencia. Para los visitantes, la entrada continuará siendo libre y gratuita, aunque durante la noche será necesario pasar por los controles de seguridad habilitados.