El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha aprovechado su visita al Circuit de Barcelona-Catalunya con motivo del Gran Premio de Fórmula 1 para reivindicar el futuro de la prueba en Montmeló y mostrarse convencido de que continuará celebrándose en el país “por muchos años”. Antes de la carrera que ha acabado con una inesperada victoria de Lewis Hamilton por delante de George Russell, el socialista ha hecho un balance “positivo” del acuerdo que garantiza la continuidad del Gran Premio hasta 2032. El jefe del ejecutivo ha destacado que la renovación “da continuidad a una tradición muy arraigada en nuestro país, como es el deporte de motor y de la industria automovilística”, a la vez que ha subrayado el impacto económico que genera el evento. En este sentido, ha valorado el hecho de que las entradas se hayan agotado —con más de 300.000 espectadores— y ha asegurado que esta respuesta del público demuestra la capacidad de Catalunya para organizar grandes citas internacionales.
Durante su visita al circuito, Illa ha afirmado que los últimos días han vuelto a demostrar que “hay pocos lugares en el mundo” con la capacidad organizativa y de proyección internacional que, a su parecer, tienen Barcelona y Catalunya. El president ha vinculado el éxito del Gran Premio con una estrategia sostenida para atraer grandes eventos deportivos y ha citado como ejemplos la futura salida del Tour de Francia desde Barcelona y la celebración de la Ryder Cup. Illa también ha valorado positivamente la nueva denominación de la prueba, que pasa a llamarse Gran Premio de Barcelona-Catalunya, y ha defendido que el hecho de que una de las competiciones deportivas con más seguimiento del planeta incorpore el nombre de Barcelona y de Catalunya representa “un paso importante” en términos de visibilidad y proyección internacional.
A la cita también han asistido varios miembros del Govern, entre ellos el conseller d'Empresa i Treball y presidente del Circuit de Barcelona-Catalunya, Miquel Sàmper; el conseller de la Presidència, Albert Dalmau; la consellera d'Economia i Finances, Alícia Romero, y el conseller d'Esports, Berni Álvarez. Antes de que se apagaran los semáforos de la carrera, Illa también ha mantenido una reunión con el consejero delegado de la Fórmula 1, Stefano Domenicali.
Precisamente, Domenicali ha participado en las negociaciones que se han alargado durante meses, e incluso años, entre la dirección de la competición y los responsables de Montmeló para mantener el circuito catalán en el calendario. El acuerdo final permitirá que Barcelona conserve su Gran Premio, pero con un formato de rotación que responde a la estrategia de los propietarios de la Fórmula 1 de reducir progresivamente el peso europeo en favor de otros mercados, como el del Golfo Pérsico. De esta manera, el trazado del Circuit de Barcelona-Catalunya alternará su presencia con el Circuit de Spa-Francorchamps y acogerá carreras los años 2028, 2030 y 2032.
