La herida de los incendios de Ávila, Guadalajara y Madrid, vista desde el espacio: el antes y el después

Los grandes incendios forestales de Ávila, Madrid y Guadalajara han transformado completamente el paisaje en cuestión de días. Las llamas han afectado a decenas de miles de hectáreas de bosques, matorrales, campos de cultivo y zonas de montaña, y han obligado a evacuar o confinar a numerosas poblaciones ante el avance de los diferentes frentes.

La magnitud de los fuegos se puede observar claramente desde el espacio. Las imágenes captadas por los satélites Sentinel-2, que forman parte del programa Copernicus de la Unión Europea, permiten comparar el estado de la vegetación antes de los incendios con el paisaje posterior al paso de las llamas. Las grandes extensiones verdes han quedado sustituidas por manchas marronosas y negras que delimitan las zonas quemadas.

Un gran frente de fuego entre Ávila y la Sierra Oeste de Madrid

Los incendios declarados en Ávila y en el oeste de la Comunidad de Madrid avanzaron por territorios próximos hasta formar una enorme superficie afectada, visible en una sola imagen de satélite. Las altas temperaturas, la baja humedad, la vegetación extremadamente seca y las fuertes rachas de viento favorecieron una propagación muy rápida de las llamas. En Ávila, el fuego recorrió bosques, valles y laderas de montaña, y obligó a evacuar diferentes municipios. Los equipos de extinción tuvieron que trabajar en un terreno complicado y con varios frentes activos, lo que dificultó su contención.

Paralelamente, en la Comunidad de Madrid, varios incendios afectaron a la Sierra Oeste y amenazaron poblaciones, viviendas, residencias y carreteras. La aparición de diferentes frentes simultáneos provocó una situación especialmente compleja y obligó a movilizar a bomberos, brigadas forestales, medios aéreos y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.

La comparativa muestra la dimensión conjunta de los fuegos. Donde antes había una extensa masa continua de vegetación entre Ávila y el oeste de Madrid, ahora se observa una gran cicatriz irregular formada por los diferentes perímetros quemados.

El fuego transforma la Sierra Norte de Guadalajara

En Guadalajara, las llamas afectaron especialmente al entorno de la Sierra Norte. El fuego avanzó durante varios días por una zona con abundante vegetación forestal, impulsado también por las temperaturas muy elevadas y el viento cambiante.

La emergencia obligó a evacuar o confinar a varias poblaciones, mientras los equipos intentaban evitar que las llamas llegaran a los núcleos habitados, a las carreteras y a otras infraestructuras. El incendio afectó a una extensa superficie de bosques y terrenos de montaña, con un impacto importante sobre el paisaje y los ecosistemas de la zona.

Las imágenes de Sentinel-2 permiten seguir el perímetro del fuego y observar el contraste entre el paisaje anterior y el posterior. La vegetación que cubría la zona antes del incendio ha sido sustituida por una gran mancha oscura que se extiende entre campos, bosques y pequeñas poblaciones.

La dimensión de los fuegos, observada desde el espacio

Los satélites del programa Copernicus fotografían periódicamente la superficie terrestre y permiten analizar los cambios provocados por los incendios. Además de las imágenes en color natural, los técnicos pueden utilizar bandas de infrarrojo para identificar con más precisión las áreas quemadas y los puntos donde el fuego todavía continúa activo.

Estas observaciones también ayudan a delimitar los perímetros y a calcular la superficie afectada. Las cifras, sin embargo, pueden variar durante los días posteriores, porque dentro de las zonas recorridas por el fuego pueden quedar islas de vegetación sin quemar y los equipos todavía tienen que revisar el terreno.