Un informe de Oxfam Intermón ha puesto el foco en un colectivo especialmente vulnerable ante la jubilación como lo son las trabajadoras del hogar y los cuidados mayores de 55 años. Según sus estimaciones, solo el 45,9% accederá a una pensión contributiva, lo que implica que el 54,1% quedará fuera de esta prestación. La organización advierte de que décadas de empleos precarios, jornadas parciales y periodos sin cotización están detrás de este riesgo.
La dimensión del problema es considerable. Oxfam calcula que más de 158.000 trabajadoras del sector tienen 55 años o más y se acercan a la edad de jubilación con importantes lagunas de cotización. Además, el 30% de las empleadas del hogar y cuidados ya pertenece a este tramo de edad, un porcentaje superior al observado en el conjunto del mercado laboral español.
Más de la mitad puede quedarse sin pensión contributiva
El dato más preocupante es que una parte significativa puede llegar a la jubilación sin cumplir los requisitos necesarios para generar una prestación contributiva propia. Oxfam estima que el 14% de las trabajadoras del sector se jubilará sin prestación alguna, porcentaje que aumenta hasta el 25,4% entre las mujeres migrantes. La informalidad laboral y las cotizaciones discontinuas agravan especialmente esta situación.

El problema no termina en acceder o no a una pensión. Entre las mayores de 55 años encuestadas, el ingreso mensual medio es de unos 940 euros. El 64,8% vive de alquiler y el 87% afirma que no podría afrontar un gasto imprevisto de 600 euros. Esa falta de ahorro convierte cualquier interrupción laboral en un riesgo adicional cuando queda menos margen para completar cotizaciones.
Muchas creen que tendrán que seguir trabajando
La encuesta refleja también hasta qué punto estas trabajadoras desconfían de poder retirarse con normalidad. El 65,9% considera que tendrá que retrasar su jubilación más allá de los 65 años y el 78,3% ve probable continuar trabajando en la economía informal una vez alcanzada la edad legal. Para Oxfam, esta situación no responde a decisiones individuales, sino a desigualdades acumuladas durante décadas.
La organización reclama medidas como reconocer la penosidad y las enfermedades profesionales del sector, compensar lagunas de cotización y avanzar en la equiparación de derechos laborales. Por eso, hablar simplemente de personas mayores de 55 años sería impreciso: el grupo señalado son las trabajadoras del hogar y los cuidados. Más de la mitad podría quedar fuera de una pensión contributiva si su historial laboral no permite reunir los requisitos exigidos. El aviso afecta a un colectivo enorme próximo a retirarse.