La relación entre Brasil y Argentina no pasa por su mejor momento después de la participación del mandatario argentino, Javier Milei, en la declaración como candidato presidencial de Flávio Bolsonaro, el hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, durante la convención del Partido Liberal en Sao Paulo. Desde el escenario de aquel evento el pasado sábado, Milei cargó con dureza contra el actual mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su gobierno, y también contra uno de los jueces del Tribunal Supremo brasileño, encargado del caso de Bolsonaro padre. En su cargada, Milei acusó a Lula de ser un "ladrón" y describió al juez Alexandre de Moraes como una "basura calva", entre otros calificativos. Al día siguiente, el ministerio de Exteriores brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y este lunes, el ministro de Hacienda ha respondido a los comentarios de Milei con más insultos. Concretamente, ha tildado al líder de extrema derecha de "payaso".
Como invitado a la convención del Partido Liberal que proclamó a Flávio Bolsonaro como su candidato a la presidencia de Brasil de cara a los comicios de este mes de octubre, Milei cargó contra el actual gobierno de Lula da Silva y el magistrado De Moraes, instructor del proceso que culminó con la condena de Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por golpismo. Describió al magistrado como "basura calva" y cuestionó su decisión de negarle una autorización para visitar al exmandatario ultraderechista mientras cumple prisión domiciliaria en Brasilia. "La Justicia brasileña no me permitió visitar a mi amigo injustamente encarcelado, cuando Lula se cansó de recibir dirigentes extranjeros mientras estuvo preso", afirmó el presidente argentino, que sostuvo que esta decisión constituye "una clara demostración de la injusticia de su detención y del carácter vengativo de sus responsables".
Milei además cargó contra el mandatario brasileño, a quien acusó de "ladrón" y "presidiario" y de "diseminar el socialismo" en América Latina, como también de llevar a Brasil hacia una crisis fiscal por dilapidar el dinero público del país. En este sentido, mencionó la existencia de un supuesto "riesgo Lula" en el mercado financiero por sus políticas sociales y apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de "detener la basura socialista" en las urnas.
Brasil reacciona por la vía diplomática
En un comunicado emitido al día siguiente, el domingo, el Ministerio de Exteriores brasileño dijo que las "agresiones y ofensas" contra las instituciones brasileñas por parte de un mandatario extranjero en territorio del país era un episodio "sin precedentes". Por esta razón, llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y, de igual manera, convocó al embajador argentino en Brasilia para transmitir su "repudia" a las declaraciones de Milei y exigir explicaciones sobre su comportamiento.
Este lunes, sin embargo, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, ha echado más leña al fuego. En una entrevista con la emisora Radio Jornal del estado de Pernambuco, en el norte del país, Durigan ha dicho que "el payaso del presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando el riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta", en referencia a las alusiones del argentino respecto al estado de la economía brasileña. El ministro ha pedido "no seguir la corriente a aquellas personas que dicen que esto se convertirá en un apocalipsis".