El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha cerrado este sábado filas con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la creciente tormenta judicial, que no cesa y empeora. El primer secretario del PSC ha asistido al comité federal del PSOE en la sede central de la madrileña calle de Ferraz. A puerta cerrada, Illa ha instado a Sánchez a seguir gobernando “por la convivencia, defendiendo una identidad inclusiva y la riqueza de la pluralidad de España”. Según explican fuentes de su entorno, el socialista catalán ha suscrito “completamente” y “sin matices” el discurso de Sánchez con el que ha iniciado el cónclave socialista.
Illa ha defendido que ante un escenario de creciente asfixia judicial “no hay mejor relato que la verdad de los hechos”. Ha opinado que hay que “admitir los errores y corregirlos porque no hay una organización perfecta, pero sí fiel a sus principios”, en referencia a haber escogido a José Luis Ábalos y Santos Cerdán como secretarios de Organización del partido mientras Sánchez estaba en la Moncloa. Del mismo modo, ha señalado que el presidente del Gobierno sufre “un coste personal” por las causas familiares, la de su hermano David y su esposa Begoña.
El discurso de Illa de cerrar filas con Sánchez ha sido el mayoritario en este comité federal. No así el de Emiliano García-Page. El presidente de Castilla-La Mancha ha llegado al cónclave socialista disparando contra el jefe del Ejecutivo español. Ha insinuado que el partido se “equivocó” eligiéndolo secretario general; y ha vuelto a exigir elecciones anticipadas.
En su discurso para empezar el comité federal, Sánchez ha asegurado que la alternativa al PSOE es una suma del PP y Vox que “devolvería la corrupción sistémica” a las instituciones. Su partido, en cambio, tiene causas muy perimetradas, ha defendido. Igual que en su discurso en el Congreso de los Diputados el pasado miércoles, ha defendido que los casos de Ábalos y Cerdán sí son de corrupción, pero que las persecuciones que sufren su hermano y su esposa son lawfare; mientras que todavía hay que analizar el caso de José Luis Rodríguez Zapatero.
El líder socialista también ha aseverado que "a pesar de los discursos apocalípticos", gobernará no solo hasta 2027 —cuando habrá elecciones— sino también hasta 2031, convencido de que conseguirá volver a ser investido. "Limpiaremos lo que tengamos que limpiar como ya estamos haciendo", ha añadido. En su intervención inicial, Sánchez se ha dirigido al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, también presente en este cónclave socialista. "Qué vueltas da la vida, Salva, ahora vemos al PP y Vox votando con el partido de Puigdemont e intentando sacarnos del gobierno con la que montaron con la amnistía", ha espetado.
