Envió este mensaje el empresario Vítcor Aldama después de conocer su sentencia en el caso Mascarillas de tan solo cuatro años y medio de prisión —suspendida además tras su colaboración con la justicia— frente a los 24 años de José Luis Ábalos y los 19 de Koldo García: "Espero que los que vienen detrás colaboren. La colaboración con la justicia en este país sirve". Pues bien, parece que ese anzuelo ha sido picado por una de las responsables de las cloacas del PSOE, la fontanera Leire Díez, que ya está enviando mensajes al Tribunal Supremo de que estaría dispuesta a colaborar y señalar al equipo más cercano de Pedro Sánchez en el palacio de la Moncloa.
Era previsible que ese fuera el camino que siguieran varios de los investigados en los diferentes juzgados —de instrucción, Audiencia Nacional y Tribunal Supremo—, pero nada hacía entender que lo hicieran con tanta rapidez, ya que la sentencia del caso Mascarillas se hizo pública el pasado lunes y solo han transcurrido cuatro días. El primer cartucho que Leire Díez ha encendido afecta directamente a Antonio Hernando, actual secretario de Estado de Telecomunicaciones y exdirector adjunto del gabinete del presidente del gobierno hasta septiembre de 2024. Hernando sería el enlace de Moncloa para despachar todos los temas relacionados con las actividades e investigaciones en las causas de corrupción que afectan al PSOE y a los familiares de Pedro Sánchez.
El primer cartucho que Leire Díez ha encendido afecta directamente a Antonio Hernando, actual secretario de Estado de Telecomunicaciones y exdirector adjunto del gabinete del presidente del gobierno
Leire Díez no lo negó inicialmente en una conversación con El Español, aunque luego cambió de criterio. Sea como sea, los investigados se empiezan a mover a ver si hay agua en la piscina, como encontró Aldama. Estamos hablando de las actuaciones que se llevaron a cabo contra jueces, fiscales y miembros de la UCO de la Guardia Civil. Aquí nadie se va a quedar callado, parece, y el camino iniciado por Aldama va a marcar el resto de la legislatura a todos los niveles. Aquí cada cual tendrá que decidir en qué fila del banquillo se querrá sentar y eso determinará, también, las penas de prisión a las que finalmente terminen enfrentándose.
Todos los investigados, o los más significativos al menos, son poseedores de información relevante a la hora de cerrar más de un círculo. Y la legislatura ya no existe, por más comedia que se quiera hacer. La votación del jueves en el Congreso no tiene valor legal, pero tiene enorme valor político: una mayoría de diputados en el Congreso le pidió que dimitiera y convocara elecciones. Solo la imposibilidad de sumar 176 votos para una moción de censura permite a Sánchez seguir en la Moncloa, pero el Congreso de los Diputados le ha retirado la confianza. De hecho, tiene varios ultimátums encima de la mesa para que dé su brazo a torcer y convoque elecciones. Quizás de todos ellos el del PNV es el que más le preocupa, y los nacionalistas vascos quieren iniciar el 2027 con las elecciones españolas celebradas para que no contamine sus resultados en las municipales del mes de mayo y en la posterior confección de las diputaciones provinciales, claves para el concierto económico del País Vasco. El PNV, con las diputaciones forales, no está dispuesto a correr ningún riesgo.