La ministra de Educación y Deporte, Milagros Tolón, ha sido preguntada este martes en la habitual rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros por los pitidos al himno de España en la final de la Copa del Rey, en la que la Real Sociedad se impuso frente al Atlético de Madrid. “A mí me parece lamentable”, ha espetado la socialista, a pesar de tener que aceptar que “la libertad de expresión debe estar ahí”. También ha aprovechado la respuesta a los periodistas para señalar que también condena los insultos racistas pronunciados en el estadio del Espanyol, en Cornellà, en el partido amistoso que enfrentó a las selecciones de fútbol española y egipcia. “Bote, bote, bote, musulmán quien no vote”, exclamaban en castellano los asistentes del partido. “Esto enturbia la imagen de España y el deporte”, ha manifestado.
Este lunes, el presidente de la liga española de fútbol, el neofalangista confeso Javier Tebas, abogó por buscar fórmulas que impidan a los aficionados —históricamente catalanes y vascos— pitar el himno de España. “Me gustaría hablarlo con el presidente de la federación; debemos poner fin ya a esto porque es siempre parte del relato de una final; el pasado viernes, cuando habían transcurrido cinco minutos de partido, en las redes sociales solo se hablaba de esto; no es bueno para el deporte”, manifestó en declaraciones a los periodistas. Y recordó que a España le han abierto un expediente por el partido contra Egipto, como si fueran comparables los cánticos racistas con la expresión de un sentimiento nacionalista.
La prensa ha preguntado en esta rueda de prensa a la ministra de Educación si por parte del Gobierno, igual que Javier Tebas, se plantea estudiar alguna fórmula para acabar con esta fórmula de libertad de expresión. La socialista no ha respondido a este punto. Pero en su respuesta sí que ha mezclado y, por lo tanto ha comparado, la pitada al himno con los cánticos racistas.
La pitada al himno de España por parte de la afición de la Real Sociedad
La Real Sociedad se proclamó el pasado sábado campeona de la Copa del Rey después de superar al Atlético de Madrid en la tanda de penaltis, al término de una final muy disputada en la Cartuja de Sevilla. El conjunto txuri-urdin acabó levantando el trofeo por cuarta vez en su historia, en una noche de máxima tensión. Más allá del marcador y del título, la previa del partido volvió a dejar una imagen ya recurrente cuando equipos vascos o catalanes llegan a esta final: la pitada al himno español. Buena parte de la afición de la Reial Societat expresó así, un año más, su rechazo a aquello que representa el himno del Estado español.
