El Gobierno ha acusado este martes al PP de estar compinchado con el empresario Víctor de Aldama para erosionar la imagen del ejecutivo presidido por Pedro Sánchez. En la habitual rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Félix Bolaños ha sido preguntado por la declaración de este lunes de José Luis Ábalos, exministro de Fomento y Transportes y ex secretario de Organización del PSOE. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes se ha tenido que pronunciar sobre la orden de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, al máximo responsable de Anticorrupción, Alejandro Luzón, de mantener la petición de siete años de prisión para Aldama a pesar de haber confesado el delito de orquestar junto con Ábalos y Koldo una trama corrupta de cobro de comisiones a cambio de compra pública de mascarillas durante la pandemia del coronavirus.
Bolaños ha asegurado que el Gobierno no se encuentra detrás de esta decisión; que ha sido tomada de manera independiente por Peramato y basada en “criterios técnicos”. Sí que ha disparado contra la decisión de la acusación popular del PP de rebajar la Pena a cinco años y dos meses después de la "colaboración prestada con la justicia a lo largo del procedimiento". El ministro ha querido “dar las gracias a Aldama y el PP por hacer tan evidente que colaboran los unos con los otros”.
Precisamente este lunes, Bolaños anunció que presentaba una querella contra Aldama, porque el empresario manifestó que el ministro intentó “sobornarle” y “comprar su silencio”. El socialista aseveró en declaraciones a los medios que “no conoce de nada” ni ha hablado “en la vida” con él. “Ante difamaciones tan burdas y mentiras tan groseras, la seriedad del Estado de derecho y de nuestro sistema judicial; ahora deben ser los tribunales los que tramiten las acciones legales que he interpuesto”, dijo en declaraciones a la prensa.
Este martes, preguntado por si el PSOE o Sánchez tendrán que tomar más medidas si el Tribunal Supremo acaba condenando a Ábalos —y también a Koldo y Aldama— por un delito de corrupción, Bolaños se ha mostrado en contra. El ministro ha recordado que los socialistas ya tomaron medidas con “mucha agilidad”: Ábalos fue apartado del grupo parlamentario del Congreso de los Diputados y también se le retiró la afiliación al PSOE. Y Santos Cerdán (él está procesado en el caso de la Audiencia Nacional, no del Supremo) fue destituido como secretario de Organización del PSOE y también renunció a su acta como diputado en el Congreso.
