El Partido Popular de Catalunya llega a su congreso del próximo 27 de junio con un objetivo declarado: dejar atrás “los años de fractura y resignación” e impulsar la “reconstrucción de Catalunya”. La ponencia política que marcará el rumbo ideológico del partido fija un giro hacia posiciones más duras en inmigración y seguridad, a la vez que apuesta por una rebaja fiscal y un modelo económico liberal orientado al crecimiento. Todo ello en un escenario interno de continuidad, con Alejandro Fernández encarado a la reelección como presidente.
La ponencia, titulada Catalunya: libertad, orden y prosperidad, va más allá de un programa electoral y se presenta como una enmienda a la totalidad a la última década política en Catalunya. El texto dibuja un país “atrapado” entre lo que considera los fracasos del procés independentista y del socialismo, y plantea un proyecto de reconstrucción que combina recuperación económica, restauración institucional y cohesión social. El documento se articula en tres grandes ejes. El primero es el orden, que el PP eleva a condición imprescindible para garantizar la libertad y la convivencia. La ponencia sitúa la seguridad en el centro del debate político, con un diagnóstico contundente sobre el aumento de la delincuencia y una propuesta igualmente dura: endurecimiento de penas, especialmente para la multirreincidencia, más presencia policial y medidas como los desalojos exprés en casos de ocupación. El partido defiende que sin seguridad no hay libertad real, convirtiendo este ámbito en uno de los pilares de su discurso.
Vincula la política migratoria a la capacidad de integración y apuesta por rebajar impuestos
Este planteamiento se conecta directamente con la inmigración, uno de los puntos donde el documento adopta un tono más restrictivo. El PP defiende el control de la inmigración irregular y vincula la política migratoria a la capacidad de integración y al respeto por las normas. Sin recurrir a un discurso abiertamente identitario, la ponencia asocia inmigración desordenada con problemas de convivencia y presión sobre los servicios públicos. La propuesta pasa por priorizar la inmigración legal, reforzar los controles y evitar, según el partido, nuevas fracturas sociales.
El segundo gran eje es la prosperidad, construida sobre una crítica frontal a la presión fiscal y al intervencionismo. El PP catalán apuesta por una bajada de impuestos como herramienta para reactivar la economía y recuperar competitividad, con el argumento de que Catalunya ha perdido dinamismo en los últimos años. El documento defiende un modelo basado en el estímulo a la empresa, la simplificación administrativa y el apoyo a sectores estratégicos como la industria, la innovación y el sector primario. Al mismo tiempo, introduce el concepto de "gastar mejor" en lugar de "gastar más", priorizando sanidad, educación e infraestructuras.
Crítica al procés y el intervencionismo
Este apartado económico incorpora también una dimensión territorial, con la voluntad de extender el crecimiento más allá del área metropolitana. La ponencia defiende el equilibrio territorial y el papel de los municipios como motores de desarrollo, especialmente en zonas rurales o industriales que, según el texto, han quedado desatendidas.
El tercer eje es la libertad, que el PP contrapone tanto al procés independentista como a lo que considera exceso de intervencionismo institucional. Aquí se incluye la regeneración de las instituciones, con una crítica a su "instrumentalización ideológica" en los últimos años. El partido defiende recuperar la neutralidad institucional, reforzar la seguridad jurídica y garantizar la igualdad entre ciudadanos. También apuesta por la libertad educativa, el apoyo a la familia como "infraestructura social básica" y políticas de natalidad y conciliación.
La incógnita del secretario general: Juan Fernández o Daniel Serrano
En clave interna, el congreso se presenta sin sorpresas en el liderazgo: Alejandro Fernández será previsiblemente reelegido presidente después de haber consolidado la presencia del partido en el Parlament. La principal incógnita es la secretaría general, que dejará Santi Rodríguez. Entre los nombres que suenan para relevarlo están Juan Fernández, cercano al alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, y Daniel Serrano, del entorno del mismo Fernández y con experiencia previa en el cargo.
La presidenta de la Comisión Organizadora del congreso, Llanos de Luna, presentó el pasado 12 de junio el lema de la cita, "Queremos más", que sintetiza la ambición del partido. Según explicó, estas dos palabras expresan la voluntad de conseguir más prosperidad, seguridad, oportunidades y libertad, así como la convicción de que Catalunya "merece mucho más". De Luna cargó contra el "fracaso del separatismo" y los resultados del socialismo, y reivindicó el crecimiento del PP, que ha pasado de tres a quince diputados en el Parlament. El congreso, aseguró, se plantea con el objetivo de seguir ampliando la base del partido y contribuir a un cambio político en España. El acto será clausurado por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.