Se sabía que la amnistía sería la palabra clave de este debate de investidura, pero era más complicado prever que los choques se producirían por el significado del término en los diccionarios. La primera intervención de Pedro Sánchez como candidato a mantenerse en la presidencia del Gobierno ha generado malestar en Junts per Catalunya. Porque el líder del PSOE ha señalado que la ley será un perdón a los independentistas, y no el reconocimiento que el Estado ha actuado de forma represiva contra un movimiento político. "No ha sido valiente", le ha espetado a última hora de la jornada la líder de Junts en Madrid, Míriam Nogueras. Las diferencias entre PSOE y Junts sobre su acuerdo se han constatado y han empañado el primer acto del debate de investidura, así como un enfrentamiento dialéctico entre Sánchez y Feijóo en el que el líder popular ha elevado el tono extremista de su discurso. Todo, acompañado de comparaciones entre Sánchez y Hitler por parte de Santiago Abascal y un insulto que traerá cola: Ayuso le ha dicho "hijo de puta" al presidente del Gobierno.

"No pruebe de tentar la suerte, porque no funcionará", ha llegado a avisar Nogueras a Sánchez. La diputada independentista ha recordado algunos de los puntos más importantes del acuerdo entre el PSOE y Junts per Catalunya, y ha recordado que la amnistía "no es una medida de gracia" sino un movimiento para "desjudicializar la política". Ha asegurado también que la amnistía no resolverá ningún problema de convivencia porque el independentismo no genera ningún problema de este tipo. Ha reivindicado, así, la "madurez" de la sociedad catalana. Ante esto, no obstante, el líder socialista se ha comprometido a cumplir con el acuerdo firmado con el partido de Carles Puigdemont. "Fructificará", ha insistido.

Cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo

Quien probablemente se convertirá este jueves en líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha intentado que su cara a cara con Pedro Sánchez pivotara en torno a la amnistía y los pactos con los partidos independentistas. Minutos antes, el candidato a mantenerse en la presidencia del Gobierno ya había tratado este tema, pero había tardado casi una hora y media en pronunciarla en su discurso de seducción a los diputados del Congreso para que voten a favor de su investidura este jueves.

Por mucho que el líder del PSOE haya defendido la norma que libera a independentistas de la persecución judicial española, ha basado buena parte de su discurso en reivindicarse como la única alternativa al ultraespañolismo que en los últimos días se ha manifestado crispadamente —con violencia neonazi contra la policía incluida— en la sede socialista de Ferraz. El presidente español ha señalado al PP y a Vox como culpables de esta agitación de la derecha, y ha contrapuesto su modelo de "convivencia" al de la "derecha retrógrada".

 

Sobre la amnistía, Pedro Sánchez no ha definido la ley como el reconocimiento por parte del Estado de haber actuado de forma persecutoria contra un movimiento político, sino como un perdón. Eso es lo que ha provocado malestar en Junts per Catalunya con el PSOE. Sánchez ha defendido que la amnistía servirá para "superar la fractura del 1-O" y que gracias a su paso por la Moncloa "ahora la Constitución se cumple en todos los territorios del Estado". Ha espetado a Feijóo que el Gobierno presidido por José María Aznar amnistió a 16 miembros de Terra Lliure después de acuerdos con la Convergència de Jordi Pujol.

Feijóo, a su vez, ha entonado un discurso más extremista de lo que es habitual y ha acusado a Sánchez de "fraude" y de "corrupción política" por llevar a la cámara algo que "no se votó en las urnas", en referencia a la amnistía. La disputa entre los líderes del PSOE y el PP ha girado en torno a la legitimidad democrática, y el popular ha lamentado que Sánchez "ya esté investido desde Waterloo", tachando de "broma" que haya llegado finalmente a un pacto con Carles Puigdemont.

El líder de los populares ha suplicado una nueva convocatoria electoral, y Sánchez ha tratado de tumbar esta petición con ironía, recordándole que el PP ya ganó las elecciones del 23-J. Sánchez le ha reprochado a Feijóo que "enviara emisarios" para tratar de llegar a un acuerdo con Carles Puigdemont. Y una vez se chocó con el 'No' de una mayoría del Congreso de los Diputados, defendió "no querer ser presidente" a cualquier precio. "Es el primer español que renuncia a ser presidente del Gobierno pudiendo serlo", ha soltado Sánchez entre carcajadas.

Pincha la concentración ultra en las puertas del Congreso

Hasta 1.600 policías se han movilizado este miércoles para custodiar el Congreso de los Diputados ante una amenaza que ha acabado siendo una falsa alarma: la extrema derecha había convocado una gran manifestación a las puertas de la cámara baja, inspirándose en el acoso de los últimos días a la sede de Ferraz. Pero según la delegación del Gobierno en Madrid, la cifra de asistentes ha superado solo el centenar. Así, el debate se ha desarrollado con absoluta normalidad, a la expectativa de lo que pueda pasar este jueves.

Cuando Santiago Abascal ha acabado su réplica al candidato a la presidencia —después de haber comparado a Pedro Sánchez con Adolf Hitler—, él y todo el grupo parlamentario de Vox ha abandonado el hemiciclo. Se han dirigido inmediatamente a la plaza de Neptuno a agitar a las decenas de ultras concentrados en los alrededores del Congreso. Posteriormente, los manifestantes han decidido dirigirse a la calle Ferraz, sede estatal del PSOE y campo de batalla neonazi estas últimas noches.

 

Isabel Díaz Ayuso llama "hijo de puta" a Pedro Sánchez

Uno de los momentos que más correrán por las redes ha sido cuando Isabel Díaz Ayuso le ha dicho "hijo de puta" a Pedro Sánchez. Durante la disputa dialéctica Sánchez-Feijóo, el presidente español hablaba de un "probable caso de corrupción por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid". En este momento, las cámaras del Congreso han enfocado a la lideresa madrileña y se ha visto claramente cómo soltaba un "hijo de puta".