La CUP de Tarragona ha creado un grupo de intervención local para hacer desaparecer las placas franquistas que todavía están presentes en algunos edificios de la ciudad. La formación recuerda que, el pasado 27 de abril, el plenario municipal aprobó por unanimidad una moción que obliga a los propietarios de los inmuebles a retirar la simbología fascista, en aplicación de la Ley de memoria Histórica.

Por este motivo, la CUP ha anunciado que pone a disposición de los vecinos que lo quieran "voluntarios, destornilladores y escaleras" para retirar las placas de sus inmuebles. Los interesados tienen que dirigirse a la formación y "en pocos días, un grupo de antifascistas quitará la placa", según ha informado la formación este miércoles.

La moción aprobada por el consistorio prevé comunicar la obligación de retirar estos símbolos en la propiedad y en el vecindario de los inmuebles antes del 1 de abril de 2018. Si después de dos meses no lo hacen, el Ayuntamiento las retirará de oficio. Al mismo tiempo, el consistorio ha hecho una petición a la ciudadanía para buscar voluntarios que ayuden a identificar las placas en fachadas de los edificios de la ciudad.