Sumar y el PSOE se han peleado este martes ante los micrófonos. Esta tarde, si no hay ninguna sorpresa de última hora, decaerá en el Congreso de los Diputados el decreto ley de vivienda que, como medida principal, prorroga por dos años más los contratos de alquiler que terminan antes del 31 de diciembre de 2027. Junts per Catalunya votará en contra junto con el PP y Vox; y el PNV se abstendrá. El socio minoritario del ejecutivo presidido por Pedro Sánchez ha acusado al mayoritario de haberlo dejado “solo” en la negociación con los distintos grupos parlamentarios. Y los socialistas piden al partido de Yolanda Díaz “no equivocarse de adversario”. 

El diputado de Compromís Alberto Ibáñez se ha referido a Junts y al PNV —dos formaciones que votaron a favor de la investidura de Sánchez a principios de legislatura— de ser unos “lamebotas de los fondos buitre”. El parlamentario valenciano no se ha quedado aquí y ha disparado contra el PSOE y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, a quien ha acusado de no trabajar lo suficiente para conseguir una mayoría en el hemiciclo. Paralelamente, la portavoz de Sumar en el Congreso Tesh Sidi ha recriminado que los socialistas les han dejado "solos" en esta negociación. Les ha acusado de "no asumir" que tienen un Ministerio de Vivienda, donde hay que dejar de lado los "eslóganes". Ha añadido que si el PSOE no quiere liderar la cuestión, Sumar sí que está dispuesta a “batallar”. La otra diputada de Compromís, Águeda Micó, ha asegurado que el PSOE "no ha querido" ni "se ha creído" el decreto.

Minutos más tarde, en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, el portavoz del grupo parlamentario del PSOE, Patxi López, ha salido en tromba contra Sumar advirtiendo que “cuando negocia un ministro, negocia el Gobierno” en conjunto. Además, ha señalado que le “consta” que el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, ha “hablado” con Junts en los últimos días. Fuentes de la dirección de los socialistas en esta cámara admiten que este martes están muy irritados con las declaraciones que han hecho algunos miembros de Sumar. Y de la misma manera, aseveran que con los independentistas capitaneados por Míriam Nogueras no negocian, sino que “dialogan”

Sumar no debería equivocarse de adversario; el PSOE pondrá sus 120 diputados y 120 votos para sacar este decreto”, ha espetado. Y tampoco ha escatimado en reproches a Junts, a quien ha acusado de hacer reclamos de medidas que ya han sido pactadas. Ha señalado que los socialistas tienen el compromiso de rebajar el IVA a los autónomos, en tanto que el Estado tiene el deber de transponer una directiva europea en este sentido.

Se habla sin saber”, ha señalado. Ante las preguntas de la prensa sobre cuáles serán los próximos pasos del Gobierno o el PSOE para luchar contra la crisis de la vivienda, no ha querido dar ninguna pista. Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha evitado echar más gasolina al fuego después de que ya lo hicieran sus diputados. En la habitual rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, ha sido preguntada en dos ocasiones si secunda los ataques de sus compañeros a los socialistas, y en ninguna ocasión ha contestado a la pregunta.

El decreto de vivienda, una cesión de Sánchez a Sumar

Este decreto ley se aprobó hace un mes en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para impulsar medidas para paliar los efectos de la guerra en Irán. Cuando debía arrancar la reunión, los ministros de Sumar no entraron en protesta por las iniciativas propuestas por el PSOE. El socio minoritario del ejecutivo se plantó exigiendo medidas sobre vivienda y sobre márgenes empresariales. Sánchez acabó cediendo y, según confirman diversas fuentes del Gobierno a ElNacional.cat, los socialistas no han confiado nunca en la prórroga de los alquileres aprobada entonces. De hecho, ha sido Sumar quien se ha encargado de contactar con los grupos parlamentarios. No ha sido en ningún caso una negociación pilotada por el PSOE.

El "no" de Junts

A pesar de los intentos de acercamiento de Sumar, con el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, asegurando que algunas de las propuestas de Junts son "aceptables", los juntaires mantienen su negativa al decreto semanas después de romper relaciones con la formación liderada por Yolanda Díaz, quien acusó de "clasistas" y "racistas" a los de Carles Puigdemont. Fuentes de la formación recuerdan que el actual decreto no se puede modificar. "No tenemos que negociar nada ni estamos negociando nada", aseguraban desde Junts este lunes, y subrayaban que las declaraciones de la formación liderada por Yolanda Díaz "acreditan que han entendido qué defiende Junts".

Junts reclama que el Estado pague las políticas sociales, que se desgraven alquileres e hipotecas o que no tribute en el IRPF la venta de la vivienda habitual de los mayores de 65 años que están en una residencia. De hecho, también recuerdan los compromisos del PSOE, como la eliminación del IVA por debajo de los 85.000 euros o la rebaja de los autónomos que se subió "por la puerta de atrás". El grupo encabezado por Míriam Nogueras plantea una deducción del 15% en el IRPF por los gastos derivados del alquiler o de la hipoteca de la vivienda habitual, con un límite fijado en un máximo de 11.630 euros anuales. De hecho, registraron estas medidas el pasado 15 de abril como proposición no de ley, mientras que el partido lo presentó como un "plan de choque" en materia de vivienda.

La propuesta de Junts parte de la idea de “devolver a los ciudadanos” lo que considera un “exceso de recaudación” por parte del Estado, que, según el partido, se estaría beneficiando del efecto de la inflación para incrementar ingresos mientras trabajadores y autónomos ven reducido su poder adquisitivo. “El Estado tiene que devolver el dinero a los ciudadanos”, sostienen los independentistas, que defienden las rebajas fiscales como la única vía realmente efectiva para abordar la problemática de la vivienda, en contraposición con los controles de precios, que, según argumentan, acaban provocando una reducción de la oferta de alquiler.