Pedro Sánchez se ha visto obligado este viernes a hacer equilibrios para superar la crisis con su socio de coalición. Para satisfacer Sumar, el presidente del Gobierno ha accedido a aprobar dos decretos ley diferentes para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Irán. Según confirman fuentes del socio minoritario del ejecutivo español, por un lado, se aprobarán medidas sobre vivienda —tal como exigían los yolandistas, a pesar de la advertencia de Junts de que, en principio, lo tumbarán— y, por el otro, un paquete económico que también incluirá una exigencia de los sumaritas: control de márgenes empresariales. Habrá que ver si los independentistas capitaneados en Madrid por Míriam Nogueras ven con buenos ojos esta última medida. Sánchez comparecerá este mediodía en rueda de prensa para explicar los acuerdos de su gabinete.
El jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar convocó para este viernes una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para aprobar un paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio. Pero a las nueve y media de la mañana, cuando tenía que arrancar la reunión, los ministros de Sumar no han entrado en protesta por las iniciativas propuestas por el PSOE. El socio minoritario del ejecutivo se ha plantado exigiendo medidas sobre vivienda y sobre márgenes empresariales. La cumbre ha arrancado finalmente dos horas más tarde, a las once y media.
Las diferencias entre PSOE y Sumar
La rama socialista del ejecutivo había manifestado en los últimos días, sin tapujos, que quería impulsar un paquete de mínimos que garantizara que formaciones como Junts per Catalunya lo convaliden en el Congreso y que, incluso, pongan al PP en una posición difícil para votar en contra. Sumar quería que las medidas aprobadas este viernes fueran más allá de rebajas al IVA. Reclamaban incluir la moratoria antidesahucios que ya tumbaron Junts, PP y Vox en la cámara baja; así como la prórroga automática de los contratos de alquiler, para contener los precios.
Las medidas que había puesto el PSOE sobre la mesa incluían una rebaja del 21% al 10% del IVA en los carburantes. Sería, por lo tanto, una medida diferente de la bonificación universal de 20 céntimos por litro de combustible que el Gobierno aprobó en 2022 para paliar los efectos económicos de la guerra en Ucrania. La intención de los socialistas era introducir rebajas fiscales en electricidad, mejoras en el bono eléctrico y garantías en el suministro energético.