"Como siempre, como siempre". Así se depurarán responsabilidades con los Mossos d'Esquadra que hayan podido tener mala praxis estos días de cargas en los incidentes posteriores a la sentencia.
Por lo tanto, como siempre, se están recogiendo imágenes e información para abrir, si procede, el pertinente informe reservado de la División de Asuntos Internos.
Las explicaciones del conseller de Interior, Miquel Buch, que admite ―con la boca pequeña― que hay que revisar las actuaciones de los Mossos por si ha habido excesos, contrastan con el tono drástico del president de la Generalitat, Quim Torra, que ha admitido que ha habido irregularidades y ha anunciado ya una comisión de investigación en el Parlament para depurar responsabilidades. Dos tonos diferentes, para dos dirigentes diferentes. Uno tiene la presión del gobierno español encima y la presión de la ciudadanía. Y el otro, la presión de los Mossos d'Esquadra y los sindicatos.
"Les pido confianza en los Mossos, y en caso de que algunas actuaciones no se ajusten a los protocolos, será el mismo cuerpo quien lo corrija", dice Buch quitando hierro a la contundencia del president Torra. El conseller de Interior ha destacado: "Nos encontramos ante la segunda noche y el tercer día sin incidentes en que los ciudadanos han podido ejercer el derecho de protesta y manifestación de manera cívica y pacífica".
Buch ha reiterado que "la presencia policial es para garantizar la seguridad de la ciudadanía y es cuando hay disturbios que los cuerpos policiales actúan para parar las actitudes violentas y detener a las personas que las provocan".
