El Pleno del Ayuntamiento de Lleida ha aprobado con el apoyo de todos los grupos, exceptuando el PP, la retirada de las distinciones y honores concedidos en su momento por la Concejalía a una decena de personas vinculadas con la dictadura franquista, entre las cuales antiguos gobernadores civiles o los exalcaldes Juan Casimiro Sangenís y Francisco Pons. Sin embargo, no ha prosperado el punto de la misma moción, presentada por la Crida-CUP, que pedía declarar a estas personas non gratas a Lleida.
El Ayuntamiento de Lleida retirará las medallas, honores y distinciones concedidas a una decena de personas que tuvieron vinculación con el franquismo, después de que el Pleno haya aprobado una moción de la Crida per Lleida-CUP en este sentido.
En concreto, hace referencia a personas que ocuparon algún cargo durante la dictadura como los exgobernadores civiles Juan Antonio Cremades, José Carrera Cejudo, Alberto Fernández Galar y José Aparicio Calvo-Rubio y los que fueron alcaldes de la ciudad Francisco Pons y Joan Casimiro Sangenís, que en el caso de este último también fue presidente de la Diputación de Lleida.
Otros de los nombres con pasado franquista a quien también se retirarán los honores concedidos en su momento por la Concejalía de Lleida serán Eduardo Aunós, Gonzálo Fernández de la Mora, Blas Pérez González y el militar Joan Campora.
El portavoz de la Crida-CUP, Pau Juvillà, ha destacado que la retirada de los honores y distinciones a estas personalidades franquistas supone un "pequeño paso más para la justicia social", después de que la Concejalía retirara en el 2009 la medalla de la ciudad a Francisco Franco, y ha recordado que todavía quedan calles en la ciudad dedicadas a personas que tuvieron vinculación con el régimen "fascista".
Por su parte, el alcalde de Lleida, Àngel Ros, a pesar de manifestar el apoyo del equipo de gobierno a la retirada del honores a estas diez personas ha querido poner de relieve algunos de los proyectos llevados a cabo por Sangenís y Pons durante la etapa que fueron alcaldes de Lleida como, en el caso de este último, el parque de las Basses, el desarrollo del polígono el Segre o de la estación de autobuses.
El PP ha sido el único grupo en votar en contra del texto al considerar que "no tiene sentido" retirar unos honores y distinciones a unas personas que ya están muertas ya que estos reconocimientos de la ciudad "quedaron extinguidos con su defunción". La moción también pedía declarar "non gratas" estas diez personas, pero este punto ha quedado rechazado por los votos contrarios del PSC, Cs y PP y la abstención del PDeCAT-Unió.