A finales de septiembre de 2018, cuando ya se acercaba el primer aniversario del referéndum del 1 de octubre, Jusapol, el sindicato policial ultra, celebró una manifestación en las calles de Barcelona para pedir una equiparación salarial. Esta, en realidad, quería servir de homenaje a los agentes que, doce meses antes, habían desembarcado en Catalunya para participar en las cargas policiales contra los catalanes que querían decidir su futuro político en las urnas. El independentismo respondió a esta convocatoria con una contramanifestación en la plaza Sant Jaume de Barcelona que acabó siendo conocida como la "protesta holi" contra la policía, ya que, los participantes del acto rociaron con polvos de colores, como en el festival hindú, a los Mossos d'Esquadra que se esforzaban para que las dos manifestaciones no coincidieran. A raíz de aquí comenzó un largo procedimiento judicial por diferentes manifestantes que participaron de la convocatoria y el pasado mes de diciembre, la sección de apelaciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña acordó aplicar la amnistía a tres de los cuatro jóvenes de la izquierda independentista que se enfrentaban a penas de prisión. Jusapol intentó frenar esta decisión, pero lo hizo con recursos fuera de plazo ante el Tribunal Supremo.
Un recurso fuera de tiempo que convierte la amnistía en firme
Así, la amnistía que acordó el TSJC para estos tres chicos ha devenido firme, tal como ha anunciado Alerta Solidària, que ha llevado su defensa, felicitándose por haber conseguido "cerrar un caso que era la extensión cruel de aquella violencia sufrida durante el referéndum del 1 de octubre". Cabe recordar que, inicialmente, la Audiencia de Barcelona, que los tenía que juzgar, les denegó aplicarles la amnistía. El tribunal compartía el razonamiento de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado de que su actuación no se enmarca en acciones para favorecer la independencia de Catalunya o para detenerla y, sino que era en una manifestación de reivindicación laboral, por lo tanto, tienen que ser juzgados por los delitos de odio, amenazas, maltrato de obra y lesiones contra dos manifestantes. La defensa insistió en que la manifestación “era claramente independentista”, y el TSJC les acabó dando la razón.
Como era de esperar, a finales de enero, agentes de la policía española y de la Guardia Civil pidieron al Supremo que derogara la amnistía con un recurso de casación presentado por la acusación particular, que se distanciaba del parecer del TSJC. El tribunal aseguraba que no había ninguna duda "de que la manifestación de Jusapol no está desvinculada del referéndum", ya que la convocatoria no solo era por la reivindicación salarial, sino también como un homenaje a los agentes que habían intervenido en el dispositivo para evitar la celebración del referéndum.
