La Audiencia de Barcelona ha absuelto a los cuatro jóvenes del Bages acusados de atentado contra la autoridad, daños y lesiones durante una concentración en el cuartel de la Guardia Civil de Manresa en el marco de la Marxa per la Llibertat del 2019. La fiscalía y la Generalitat —defensa de los Mossos— pedían inicialmente siete años de prisión para tres de ellos y diez y medio para el cuarto, mientras que las defensas reclamaban la libre absolución. La celebración del juicio oral fue|estuvo el 29 y 30 de enero en la Audiencia de Barcelona, 4 años y medio después de los hechos. En la sentencia, el tribunal dice que queda acreditado que los acusados participaron en la concentración, pero no que formaran parte del grupo violento que actuó contra los agentes ni que causaran daños.
No se puede acreditar la culpabilidad de los 4 jóvenes
La sentencia apunta que queda probado que los 4 jóvenes participaron en alguna de las concentraciones independentistas convocadas el 16 de octubre de 2019 en Manresa. Delante del cuartel de la Guardia Civil se convocaron dos concentraciones de ideología política opuesta, que coincidieron con la llegada de la Marxa per la Llibertat, que estaba integrada por unas "5.000 personas". Según relata la sentencia, pasadas las 20:30 horas, "un grupo de unas 200 personas no identificadas, con ánimo de atentar contra la integridad física de los agentes que velaban por el buen orden de las tres concentraciones y con ánimo de atentar contra la paz pública, iniciaron el lanzamiento de todo tipo de objetos contra los agentes que estaban a la línea policial y causaron desperfectos a los vehículos policiales, en los uniformes, en el mobiliario urbano y algún agente resultó herido".
Después de analizar las pruebas, el tribunal considera que no se puede acreditar que los cuatro jóvenes "formaran parte del grupo violento que actuó contra los agentes rompiendo la orden pública ni que causaran los daños denunciados". Además, añade que tampoco ha quedado probado que los cuatro acusados actuaran "de común acuerdo y de manera coordinada". "No existe ninguna prueba contundente de cargo contra suyo", concluyen. De hecho, los magistrados de la Audiencia, dejando claro que no dudan de las declaraciones de los Mossos, cuestionan que "la seguridad mostrada por los agentes en la identificación de los acusados no descarta la posibilidad de error en estas identificaciones, dado que estaban delante de una masa de personas y con el equipo antidisturbios recibiendo lanzamiento de pintura y otros objetos y, por lo tanto, la visión ya debió ser parcial". "Por lo tanto, la fijación de caras o ropa por parte de los agentes en estas condiciones de los individuos violentos que integraban el grupo suscitan dudas sobre una identificación posterior con garantías", añade el tribunal. Además, también explican que no hay ningún reportaje gráfico que ubique a los acusados en los altercados "aunque todos ellos han reconocido que fueron en el lugar manifestándose de manera pacífica".
Represión policial
Bages pels Drets Civils y Alerta Solidària han emitido un comunicado para celebrar la sentencia. En este sentido, se han alegrado de que se haya resuelto la situación "después de tanto tiempo de sufrimiento para los cuatro jóvenes y sus familias se reconozca la inconsistencia de aquellas acusaciones insólitas". Sin embargo, lamentan que los cuatro jóvenes y sus familias "han sido sometidos de manera vergonzosa a una presión injusta y deshonesta". Las entidades, sin embargo, denuncian "con total consistencia" la "represión política ejercida de manera tan flagrante contra las movilizaciones independentistas" y critican "las acusaciones ejercidas sin pruebas y de forma aleatoria, las demandas desorbitadas de penas y los retrasos injustificados en la celebración de los juicios".
