El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que su formación formará parte del gobierno de la Junta de Extremadura para garantizar la aplicación de las políticas que defiende el partido. Según ha afirmado, Vox debe estar en el ejecutivo autonómico con responsabilidades de gobierno “acordes a los votos” obtenidos en las elecciones. “Hay que estar en el gobierno para garantizar que se producen los cambios que nosotros queremos. Hay que estar con una vicepresidencia que tenga sus consejerías”, ha afirmado Abascal en una entrevista a Ok Diario, recogida por Europa Press. El dirigente ha subrayado que el número de consejerías debe ser proporcional a la representación electoral y con suficiente presupuesto para ejecutar “las políticas de Vox”.
Abascal ha criticado al Partido Popular, asegurando que anteriormente los "engañó", lo que provocó la salida de Vox de varios gobiernos autonómicos. A pesar de ello, ha remarcado que el nuevo escenario surgido de las elecciones genera "una nueva relación de mayorías". "Han esparcido el bulo de que no queremos gobernar, pero no es una cuestión de números o cargos, sino de hacer políticas concretas", ha defendido.
El precio que tendrá que pagar el PP
Entre los cambios que Vox considera imprescindibles en Extremadura, Abascal ha citado la reindustrialización, la oposición al Pacto Verde, el rechazo a las políticas migratorias actuales, la rebaja fiscal y la reducción del gasto político. Pese a admitir que no siempre es imprescindible entrar en los gobiernos, ha insistido en que “en este caso consideramos que es necesario”.
En clave estatal, el líder de Vox ha reiterado que su aspiración es presidir el gobierno del Estado español. “Yo quiero ser presidente del gobierno de España y quiero liderar un gran cambio en España”, ha afirmado, descartando cualquier interés en una eventual vicepresidencia liderada por el PP. Abascal también ha cargado contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por su papel en Venezuela, que ha calificado de “nefasto y blanqueador del régimen”. Ha negado que la liberación reciente de presos políticos sea mérito suyo y ha atribuido la presión al gobierno de los Estados Unidos y a la oposición venezolana. “Si fuera un tanto de Zapatero, los habrían liberado antes”, ha sentenciado.
Finalmente, Abascal ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber “comprado con dinero público una investidura” y de “trocear la soberanía de España”. En materia migratoria, ha defendido la deportación inmediata de los inmigrantes en situación irregular y el inicio de procesos de “reemigración”, asegurando que se harán cumplir las leyes vigentes.