La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, solo necesitaría la abstención del grupo de Vox en la asamblea autonómica para obtener de nuevo la investidura. No obstante, la mandataria popular, que se impuso en las elecciones del pasado 21 de diciembre sin alcanzar la mayoría absoluta, prefiere llegar a un acuerdo de gobernabilidad con el partido de extrema derecha, que experimentó un gran crecimiento electoral. De hecho, Guardiola está dispuesta incluso a compartir el nuevo gobierno con los de Santiago Abascal, según informa Canal Extremadura, que cita fuentes próximas a la negociación, con el fin de garantizarse la legislatura.

Guardiola se convirtió en la primera presidenta de Extremadura en agosto de 2023 gracias al apoyo de Vox, pese a su pésima relación con los de Abascal, y pese a que el PP quedó segundo en las elecciones, empatado con el PSOE. La determinación de conseguir la presidencia la enfrentó inicialmente con la dirección estatal del PP. En un clima de inestabilidad, Guardiola finalmente anticipó las elecciones con el objetivo de sacudirse la dependencia de Vox y hundir al PSOE, pero solo consiguió lo segundo, con la estrepitosa derrota de Miguel Ángel Gallardo, el candidato de Pedro Sánchez, procesado por prevaricación y tráfico de influencias en presunto trato de favor al hermano del presidente del Gobierno. Precisamente, Sánchez descartó una abstención del PSOE para que Guardiola fuese investida sin necesidad de recurrir a Vox, como propuso el expresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Espacios de entendimiento y líneas rojas

Los negociadores de PP consideran que existen espacios para el entendimiento entre las dos formaciones, en especial en asuntos como el de la inmigración. No obstante, también se remarca desde los populares que existen líneas rojas, como son las políticas de igualdad. Las negociaciones se retomarán la próxima semana con la voluntad de llegar a un acuerdo sobre un paquete global que incluiría la composición del gobierno de la Junta, el funcionamiento de la asamblea  y la aprobación de los próximos presupuestos. La nueva asamblea autonómica se constituirá el 20 de enero próximo.

El PP ganó los pasados comicios extremeños con 29 escaños, uno más de los que tenía, mientras Vox casi dobló su representación, de 6 a 11. El PSOE sufrió un severísimo batacazo en uno de sus tradicionales feudos electorales, al pasar de 18 a 10. Unidas por Extremadura mejoró: pasó de 3 a 7, una cifra insuficiente, en todo caso, para armar una mayoría de izquierdas con el PSOE. La Cámara extremeña está compuesta por 65 escaños, lo que hace necesario el voto de 33 para alcanzar la mayoría absoluta.